ellitoral.com.ar

Viernes 22de Noviembre de 2019CORRIENTES31°Pronóstico Extendidoclima_parcial

Dolar Compra:$57,50

Dolar Venta:$62,50

TENIS | ARG-ESP:

La enigmática y misteriosa Area 51

En el campo de la investigación del fenómeno Ovni, hay un tema que sin duda es uno de los destacados. Tal es el caso de la discutida Area 51, donde habría no sólo restos de naves alienígenas, sino también cuerpos de seres extraterrestres recuperados por la Fuerza Aérea de Estados Unidos de distintos lugares y conservados a bajas temperaturas.

imagen_0
imagen_1

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

Sin duda uno de los lugares más misteriosos en la investigación Ovni, y de muy difícil acceso, es la base estadounidense conocida como el Area 51, ubicada en lo más recóndito del desierto de Nevada, que en un principio fue negada su existencia por las autoridades, pero que finalmente debieron admitir dónde estaba la escondida y supercustodiada base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Nadie puede acercarse a ella sin ser detectado, y avisos en sus inmediaciones dan cuenta que quien se aventure en esa zona, desafiando las advertencias, puede ser atacado con disparos por los guardias que custodian las instalaciones. ¿Por qué tanto celo en cuidar esta base? ¿Qué cosa tan importante ocultan allí? Sin duda la respuesta, a pesar de que lo nieguen, es que allí tienen los restos de naves caídas en territorio estadounidense como también los cadáveres de muchos de sus tripulantes, conservados a bajísimas temperaturas. Pero no es sólo esta base la existente, hay otras más como la de Wright Patterson y la de Dulce, en Nueva México, donde también se afirma que hay restos de naves y cuerpos de ET allí conservados. A pesar de la negativa de las autoridades militares, con el tiempo se fue filtrando información y se confirmó la existencia de estas bases, que no eran sólo habladurías.
Hace unos 15 días aproximadamente, un grupo de ciudadanos que quería desentrañar el enigma de esta zona, se autoconvocó mediante Facebook a un intento de asalto a la ultrasecreta base del desierto de Nevada, a pesar de las advertencias de las autoridades que no dejarían ingresa a nadie a la zona. El 21 de septiembre era la fecha indicada y se esperaban miles de ciudadanos, unos 300.000 aproximadamente, que se harían presentes en las inmediaciones de la base, para intentar coparla y aclarar de una buena vez el misterio.
De todos los que prometieron su presencia, sólo algunos cientos se hicieron presentes con carteles, algunos disfrazados de ET y con las intenciones de entrar a la base. Pero la firme decisión de los guardias, impidió que lograran su objetivo. Algunos portando carteles como “Salvemos a los ET del gobierno” estuvieron a la entrada de la base, sólo se sacaron algunas fotos para el recuerdo del lugar, y solamente hubo tres detenidos, por intentar violar la restricción. Pero de allí, no pasó a mayores.
Los secretos militares, como la existencia de naves y cuerpos de extraterrestres y posibles experimentos secretos, seguirán en la duda y el misterio, hasta que las autoridades decidan hablar oficialmente del tema. Incluso en la actualidad, extraños objetos luminosos de distintos tamaños son vistos volando en la zona.
Testimonio de primera mano
Uno de los testimonios más impactantes es sin duda el brindado por Robert “Bob” Lazar, un científico y astrofísico muy importante en su época, que fue convocado a trabajar para el Laboratorio Nacional de Los Alamos, realizando investigaciones con un acelerador de partículas, entre otros muy importantes. Luego de trabajar allí durante muchos años, ya desvinculado del gobierno, brindó una entrevista al periodista George Knapp, en el Canal 8 de Las Vegas, en mayo de 1989, poniendo como condición aparecer de espaldas a contraluz, con un seudónimo, Dennis, para no ser reconocido. “Si soy identificado podría tener más problemas de los que tengo ahora.
Puedo decir con conocimiento de causa, que en la actualidad hay nueve platillos voladores, de origen extraterrestre en la base, que están siendo desmantelados y estudiados. Son naves que cayeron y quedaron sus restos. Otros discos se obtuvieron el 100% intactos y se les guarda aparte de los otros porque operan a la perfección. Yo estuve involucrado con los sistemas de propulsión y las fuentes de poder de estas naves. Yo no podía indagar mucho, sólo hacía la parte del trabajo que me asignaban. Sólo puedo decir que el sistema de propulsión que usan es gravitacional. No existe en nuestro planeta esa tecnología.
En una ocasión vi los cadáveres de alienígenas, aunque de lejos, no eran muy grandes, más bien tenían el tamaño de un niño, pero los había de distinto tamaño, según supe después. También los soviéticos estuvieron involucrados en esto hasta cierto punto, sé que lo que estoy contando me puede traer graves consecuencias, ya que he sido amenazado de enfrentar cargos de espionaje, amenazaron mi vida y la de mi familia, no sé que otra cosa podría suceder... También sé que hay otros científicos como yo, que están trabajando en otros proyectos en distintas áreas”.
A pesar de que la entrevista se realizó con Lazar entre sombras, su supervisor en el Area 51, de nombre Dennis Mariani, lo identificó de inmediato y furioso lo llamó por teléfono. “¿Cómo pudiste hacer esto? ¿Sabes lo que vamos a tener que hacerte ahora?”. Lazar no volvió al trabajo y poco más tarde descubrió que su historial laboral, académico y de vida, desapareció, no quedaron registros en ninguna parte. Alarmado por esto y a instancia de algunos investigadores, decidió contar lo que sabía en distintos programas televisivos, apareciendo  con su rostro y verdadero nombre, como freno contra lo que podía venir, ya que el siguiente paso era desaparecerlo físicamente. No ocurrió esto, por lo menos hasta el momento y Lazar cambió varias veces de domicilio, pero siempre notó que era vigilado en todos sus movimientos por extraños, en los lugares a los que concurría. Decidió no hablar más del tema.
Como acicateado por estos testimonios, el investigador y psiquiatra Berthold Schwarz logró a fines de 1989 el impactante testimonio de un anónimo oficial de Inteligencia Militar, quien contó que “pude ver en una base que formaba parte de un destacamento militar en Arizona, acompañado de un oficial amigo de alto rango, los cuerpos de cinco humanoides, en un momento tuve grandes dudas de lo que estaba viendo. Eran muy blancos, no tenían casi orejas como nosotros, las fosas nasales eran pequeños orificios, la boca diminuta y grandes ojos. Estaban desnudos, no mostraban cabello en ninguna parte del cuerpo. Medían entre 90 centímetros y un metro aproximadamente. Hasta donde recuerdo eran tres hombres y dos mujeres. Su cabeza era grande, no muy desproporcionada, pero grande.
Dedos delgados al igual que las piernas, con pequeña estructura ósea. No me imagino de que clase. Mi compañero oficial dijo que eran vegetarianos. A una mujer le habían hecho una autopsia, tenía claras marcas de suturas en el cuerpo, de allí concluyeron que su edad era de varios cientos de años.
Sus cuerpos no mostraban golpes o heridas. Yo quería salir de ahí, me sentí atemorizado, deseaba volver a mi lugar seguro, no tenía derecho a estar en ese sitio”. Un testimonio contundente e irrefutable de una persona vinculada a las autoridades del gobierno estadounidense.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

La enigmática y misteriosa Area 51

En el campo de la investigación del fenómeno Ovni, hay un tema que sin duda es uno de los destacados. Tal es el caso de la discutida Area 51, donde habría no sólo restos de naves alienígenas, sino también cuerpos de seres extraterrestres recuperados por la Fuerza Aérea de Estados Unidos de distintos lugares y conservados a bajas temperaturas.

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

Sin duda uno de los lugares más misteriosos en la investigación Ovni, y de muy difícil acceso, es la base estadounidense conocida como el Area 51, ubicada en lo más recóndito del desierto de Nevada, que en un principio fue negada su existencia por las autoridades, pero que finalmente debieron admitir dónde estaba la escondida y supercustodiada base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Nadie puede acercarse a ella sin ser detectado, y avisos en sus inmediaciones dan cuenta que quien se aventure en esa zona, desafiando las advertencias, puede ser atacado con disparos por los guardias que custodian las instalaciones. ¿Por qué tanto celo en cuidar esta base? ¿Qué cosa tan importante ocultan allí? Sin duda la respuesta, a pesar de que lo nieguen, es que allí tienen los restos de naves caídas en territorio estadounidense como también los cadáveres de muchos de sus tripulantes, conservados a bajísimas temperaturas. Pero no es sólo esta base la existente, hay otras más como la de Wright Patterson y la de Dulce, en Nueva México, donde también se afirma que hay restos de naves y cuerpos de ET allí conservados. A pesar de la negativa de las autoridades militares, con el tiempo se fue filtrando información y se confirmó la existencia de estas bases, que no eran sólo habladurías.
Hace unos 15 días aproximadamente, un grupo de ciudadanos que quería desentrañar el enigma de esta zona, se autoconvocó mediante Facebook a un intento de asalto a la ultrasecreta base del desierto de Nevada, a pesar de las advertencias de las autoridades que no dejarían ingresa a nadie a la zona. El 21 de septiembre era la fecha indicada y se esperaban miles de ciudadanos, unos 300.000 aproximadamente, que se harían presentes en las inmediaciones de la base, para intentar coparla y aclarar de una buena vez el misterio.
De todos los que prometieron su presencia, sólo algunos cientos se hicieron presentes con carteles, algunos disfrazados de ET y con las intenciones de entrar a la base. Pero la firme decisión de los guardias, impidió que lograran su objetivo. Algunos portando carteles como “Salvemos a los ET del gobierno” estuvieron a la entrada de la base, sólo se sacaron algunas fotos para el recuerdo del lugar, y solamente hubo tres detenidos, por intentar violar la restricción. Pero de allí, no pasó a mayores.
Los secretos militares, como la existencia de naves y cuerpos de extraterrestres y posibles experimentos secretos, seguirán en la duda y el misterio, hasta que las autoridades decidan hablar oficialmente del tema. Incluso en la actualidad, extraños objetos luminosos de distintos tamaños son vistos volando en la zona.
Testimonio de primera mano
Uno de los testimonios más impactantes es sin duda el brindado por Robert “Bob” Lazar, un científico y astrofísico muy importante en su época, que fue convocado a trabajar para el Laboratorio Nacional de Los Alamos, realizando investigaciones con un acelerador de partículas, entre otros muy importantes. Luego de trabajar allí durante muchos años, ya desvinculado del gobierno, brindó una entrevista al periodista George Knapp, en el Canal 8 de Las Vegas, en mayo de 1989, poniendo como condición aparecer de espaldas a contraluz, con un seudónimo, Dennis, para no ser reconocido. “Si soy identificado podría tener más problemas de los que tengo ahora.
Puedo decir con conocimiento de causa, que en la actualidad hay nueve platillos voladores, de origen extraterrestre en la base, que están siendo desmantelados y estudiados. Son naves que cayeron y quedaron sus restos. Otros discos se obtuvieron el 100% intactos y se les guarda aparte de los otros porque operan a la perfección. Yo estuve involucrado con los sistemas de propulsión y las fuentes de poder de estas naves. Yo no podía indagar mucho, sólo hacía la parte del trabajo que me asignaban. Sólo puedo decir que el sistema de propulsión que usan es gravitacional. No existe en nuestro planeta esa tecnología.
En una ocasión vi los cadáveres de alienígenas, aunque de lejos, no eran muy grandes, más bien tenían el tamaño de un niño, pero los había de distinto tamaño, según supe después. También los soviéticos estuvieron involucrados en esto hasta cierto punto, sé que lo que estoy contando me puede traer graves consecuencias, ya que he sido amenazado de enfrentar cargos de espionaje, amenazaron mi vida y la de mi familia, no sé que otra cosa podría suceder... También sé que hay otros científicos como yo, que están trabajando en otros proyectos en distintas áreas”.
A pesar de que la entrevista se realizó con Lazar entre sombras, su supervisor en el Area 51, de nombre Dennis Mariani, lo identificó de inmediato y furioso lo llamó por teléfono. “¿Cómo pudiste hacer esto? ¿Sabes lo que vamos a tener que hacerte ahora?”. Lazar no volvió al trabajo y poco más tarde descubrió que su historial laboral, académico y de vida, desapareció, no quedaron registros en ninguna parte. Alarmado por esto y a instancia de algunos investigadores, decidió contar lo que sabía en distintos programas televisivos, apareciendo  con su rostro y verdadero nombre, como freno contra lo que podía venir, ya que el siguiente paso era desaparecerlo físicamente. No ocurrió esto, por lo menos hasta el momento y Lazar cambió varias veces de domicilio, pero siempre notó que era vigilado en todos sus movimientos por extraños, en los lugares a los que concurría. Decidió no hablar más del tema.
Como acicateado por estos testimonios, el investigador y psiquiatra Berthold Schwarz logró a fines de 1989 el impactante testimonio de un anónimo oficial de Inteligencia Militar, quien contó que “pude ver en una base que formaba parte de un destacamento militar en Arizona, acompañado de un oficial amigo de alto rango, los cuerpos de cinco humanoides, en un momento tuve grandes dudas de lo que estaba viendo. Eran muy blancos, no tenían casi orejas como nosotros, las fosas nasales eran pequeños orificios, la boca diminuta y grandes ojos. Estaban desnudos, no mostraban cabello en ninguna parte del cuerpo. Medían entre 90 centímetros y un metro aproximadamente. Hasta donde recuerdo eran tres hombres y dos mujeres. Su cabeza era grande, no muy desproporcionada, pero grande.
Dedos delgados al igual que las piernas, con pequeña estructura ósea. No me imagino de que clase. Mi compañero oficial dijo que eran vegetarianos. A una mujer le habían hecho una autopsia, tenía claras marcas de suturas en el cuerpo, de allí concluyeron que su edad era de varios cientos de años.
Sus cuerpos no mostraban golpes o heridas. Yo quería salir de ahí, me sentí atemorizado, deseaba volver a mi lugar seguro, no tenía derecho a estar en ese sitio”. Un testimonio contundente e irrefutable de una persona vinculada a las autoridades del gobierno estadounidense.