El Tribunal Oral Penal de la localidad correntina de Mercedes condenó este viernes al sargento de Policía, José Miño, a tres años de prisión, por la muerte de Rubén Osvaldo Franco (19), conocido como “Betito”.
Además, deberá pagar un monto de $4,9 millones dentro de 10 días de quedar firme la condena a Antonia Viviana Martínez, madre del joven.
Los fundamentos se leerán el próximo 13 de diciembre.
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el caso habría ocurrido entre la noche del sábado 16 y la madrugada del domingo 17 de septiembre de 2017 en las inmediaciones del Club San Lorenzo de Mercedes, donde se realizaba una fiesta de 15.
Se desencadenó a raíz de una discusión entre Franco y el sargento Miño, en cuyo momento el uniformado, violando los deberes propios de su cargo, agredió a Franco.
A causa de esto, el joven cayó al suelo y golpeó la parte frontal de su cabeza contra el piso, provocándole traumatismo grave que ocasionó su posterior deceso. Según el resultado de la autopsia médica legal, el joven falleció por traumatismo de cráneo encefálico al ser golpeado por un objeto romo y duro.
Eso le produjo la muerte directamente por hemorragia ventricular y edema cerebral. El informe reveló que el joven presentaba múltiples traumatismos craneanos a predominio anterior, con compromiso frontal y nasal principalmente, y de cuya craneotomía se constata congestión de meninges y un intenso edema y congestión cerebral, al corte se constata hemorragia en vínculos cerebrales laterales.