Luego de un invierno muy seco, con gran cantidad de heladas acumuladas, escasas precipitaciones y una primavera retrasada, gran parte de los rodeos se encuentran con una baja condición corporal. Por esto, especialistas del INTA Cuenca del Salado –Buenos Aires– dan recomendaciones para minimizar el impacto.
En este sentido, Sebastián Maresca, investigador y especialista del INTA, explicó que “el primer punto para tener en cuenta es el diagnóstico, es decir, saber en cada caso en dónde estamos situados, midiendo el estado corporal del animal, realizando ecografías para ver actividad sexual de las vacas, para tener más precisión y decidir sobre la reasignación de los recursos”. Y agregó: “El segundo paso es tomar medidas ya y no esperar que llueva”.
En cuanto a la fertilidad, Maresca indicó que, según el estado corporal en el que se encuentren las vacas, existen tres alternativas. “La primera es utilizar los tratamientos hormonales para reiniciar la actividad sexual de la vaca. Por otro lado, para casos un poco más severos de estado corporal, se puede utilizar la ‘lata’ o la mocheta plástica para que el ternero no mame –eso coloca de 7 a 14 días y permite que se reinicie la actividad sexual en las vacas–”, detalló.
Asimismo, para casos más complicados, donde las vacas se encuentran en muy mal estado, se recomienda el destete precoz. “Una alternativa un poco más compleja desde el punto de vista de manejo, con un poco más de costos, pero muy efectiva a la hora de hacer que la vaca reinicie su actividad sexual”, expresó Maresca.
Forraje y pasturas
La nutrición es uno de los principales factores que determina el éxito productivo en los sistemas, ya que de ella depende el porcentaje de preñez, el desarrollo adecuado de los terneros y la sanidad de los rodeos.
José Otondo, especialista en sistemas ganaderos de cría vacuna del INTA Chascomús –Buenos Aires– puntualizó que debido a las condiciones climática de la zona la oferta forrajera se redujo un 30 % en el último año, con índices inferiores al 20 % de agua útil en el suelo. Frente a esta situación, “es clave clasificar los potreros en función de la cantidad y la calidad del pasto y tratar de utilizar los mejores recursos con nuestra categoría principal que es la vaca de cría parida que está en servicio, que es nuestra fábrica de terneros”, remarcó.
A su vez, Otondo señaló que “en el caso de los campos naturales, en este momento prácticamente lo único que está creciendo son ambientes con festuca naturalizada que abunda en toda la región, por lo que, es aconsejable aprovechar estos recursos, siempre monitoreando y rotar los animales ante la aparición de síntomas de festucosis”
“Además, cuidar en lo posible los potreros de bajo dulce, que tienen especies de verano que van a generar alimentos de acá en adelante si se recupera un poco de humedad”, indicó Otondo quien analizó que para el caso particular de potreros con alfalfa, se debe pensar que, si bien su productividad va a estar un poco disminuida, no va a ser tan afectada como las otras pasturas porque es una especie que tolera bastante bien la sequía.
“Se debe tomar como un recurso muy estratégico, utilizándola de la forma más racional posible y, si venía siendo utilizado con recría o como categoría de engorde, quizás mejor asignárselo a la vaca en servicio, o como una especie de flushing para estimular la entrada en celo de estos animales”, subrayó el especialista del INTA.
Para el resto de los pastizales y pasturas, “se debe tratar de racionar lo más posible su utilización, de manera tal que haya para darle todos los días un poco a las vacas, por más que sea menor cantidad de la que necesitan, no abrir todo de golpe y que en pocos días nos quedemos sin nada”, añadió Otondo.
Asimismo, en caso de que el régimen de precipitaciones se acomode un poco, Otondo explicó que se puede evaluar la siembra de sorgo o maíz como una estrategia para generar comida de calidad y rápida para el fin del servicio, sea sorgo o maíz, que son los dos cultivos que más se utilizan.