Mujeres y hombres fatigados, heridos y quemados. Hace 45 días combaten sin descanso los incendios que castigan a todo Corrientes. Es hora de que la clase dirigente, los ilustrados que dirigen el país y la provincia, se pongan al frente de la situación de emergencia y marquen el camino que debe seguir el pueblo.
Es hora de un gesto superador, que mitigue la fatiga de un pueblo ante tanta crisis. Algo como lo que sucedió en plena pandemia, cuando los funcionarios pusieron un tope a sus salarios y donaron el resto para dar pelea al coronavirus.
Hoy la pandemia son los incendios: campos arrasados, animales muertos, fauna y flora perdidas y una recuperación que demandará años. Es necesario ante ello un gesto superador de la clase dirigente. La ciudadanía ya lleva varias campañas en las que se juntan todo tipo de donaciones para los aguerridos bomberos que ponen en juego su vida para intentar sofocar los incendios.
Los intendentes de Santa Rosa e Ituzaingó donaron sus salarios a los bomberos. No debe pasar mucho tiempo para que todo el arco dirigente tome la misma decisión. Hay quienes ya lo hicieron, en silencio y sin siquiera pretender que se sepa. Siempre hay de esos dirigentes que evitan ese tipo de exposición. Bien por ellos, pero es hora de que la respuesta sea masivo: Dios y la Patria os lo demanda.