Racing Club se impuso anoche 2-1 a Independiente y quedó momentáneamente en la cima de la tabla de posiciones de la zona A, en el marco de la séptima jornada de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol.
A los tres minutos de iniciado el partido, el Demonio Gabriel Hauche abrió el marcador en favor de La Academia, mientras que en la segunda etapa igualó de manera transitoria Lucas González y Enzo Copetti le dio la victoria a Racing, a los 10 y 40 minutos, respectivamente.
El conjunto de Fernando Gago golpeó primero gracias a su gran concentración. A los dos minutos, Tomás Chancalay recibió en su campo de un lateral, superó a sus marcadores por la izquierda, atropelló y terminó mano a mano con Sebastián Sosa. Su tiro dio en el palo, pero por la derecha entró Gabriel Hauche para abrir el marcador.
Enseguida se armó un cuadro del partido: los de Eduardo Domínguez intentaban dominar y la visita se mostraba muy peligrosa de contra.
Lucas Romero fue el primero en inquietar a Gastón Gómez, y Carlos Alcaraz se perdió el segundo con un disparo alto.
No hubo mucha más acción en las áreas hasta después del descanso. Allí, el Rojo apareció renovado con Alan Soñora y Lucas González y no tardó en ir tomando las riendas del trámite. A los 10 minutos, Saltita González irrumpió por izquierda y sacó un sablazo que dio en el primer palo y se metió para la igualdad.
Lo mejor del Rojo llegaría después: dominio absoluto ante un rival perdido y llegadas de la mano de Alan Benegas (metió un disparo en el poste y en otro intento se topó con Chila Gómez) y Alan Soñora, quien también fue frustrado por una gran actuación del arquero. Pero el gran pecado de Independiente fue desdibujarse.
Entre el cansancio y un toque de conformismo, dejó pasar los minutos sin volver a ir a fondo y quedó a merced de un resultado frágil. Así fue que a los 40, en una jugada aislada, Racing encontró el segundo, cuando Facundo Mura dejó solo de cabeza a Enzo Copetti cara a cara con Sosa, para batirlo con un tiro a su derecha. En el cierre, incluso, el guardameta uruguayo salvó el tercero.
Al final, Racing se llevó un premio inolvidable como el de todo clásico. Que no se merecen, se ganan.