Este martes llegará a la Argentina, deportado desde República Dominicana, el líder de Generación Zoe, Leonardo Cositorto.
Se aguarda su declaración ante la Justicia para ver cómo seguirá la causa en la que miles de ahorristas esperan desesperados ver si pueden recuperar al menos parte del dinero que depositaron en manos de la organización de Cositorto, en procura de intereses en dólares que se cree que constituían una estafa piramidal de “estilo Ponzi”.
Sobre la posibilidad de que el director de Generación Zoe sea trasladado a la ciudad de Goya el fiscal de Instrucción Nº 2, Guillermo Barry, aclaró que “cuando esté en Argentina lo que va a ocurrir es que la Fiscalía de Córdoba lo trasladará a su sede y ahí le formalizará la imputación que existe contra él. Y con posterioridad nos pondremos en contacto nosotros para ver de qué manera le formalizamos las imputaciones que tenemos en nuestra Fiscalía.”
En cuanto a la figura penal que se les imputa a los tres detenidos en Goya, Barry declaró que “en principio se le atribuye asociación ilícita y estafas reiteradas en concurso real, la diferencia es que Cositorto tiene otra calidad dentro de la organización”.
Cositorto no solo era coach ontológico de Zoe, sino que también se presenta como ministro de un culto, ya que su organización había creado hasta su propia iglesia: Aviva Zoe.
Según su propia narrativa, el holding Zoe tenía presencia en 17 países, mantenía activas unas 65 oficinas y contaba con 85.000 miembros, una expansión que incluía a Colombia, Perú -donde ya tiene denuncias-, Bolivia, México, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Paraguay y Uruguay, entre otros.
A cambio de firmar un contrato por los servicios de coaching ontológico, espiritual y educación financiera, las personas que se suman a la organización con aportes en dólares reciben una renta mensual “asegurada” y por encima de los valores que dejan otros negocios. Así, una persona que aporta 2.000 dólares los tiene inmovilizados por un año y recibe 7,5% en dólares cada mes de supuesta rentabilidad. La ganancia crece si esa persona incorpora dos, tres o más aportantes o ‘inversionistas’ a la red.” (NG)