El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se disemina rápida y fácilmente de persona a persona. Se manifiesta por fiebre y erupción de la piel. Puede causar complicaciones graves desde neumonía y encefalitis hasta una enfermedad infrecuente, de curso progresivo y desenlace fatal, denominada panencefalitis esclerosante subaguda.
No existe tratamiento específico para el sarampión; sin embargo, para la prevención se dispone de una vacuna segura y eficaz en el Calendario Nacional de Vacunación de Argentina. El Ministerio de Salud de la Nación emitió una alerta con el objetivo de informar y sensibilizar a la población ante la posible importación de casos. Las actuales coberturas de vacunación están por debajo de las metas propuestas, por lo cual existe un riesgo elevado de contraer enfermedades inmunoprevenibles.
Se recomienda a la población (niños, niñas y personas adultas) que verifiquen y completen esquemas de vacunación y que ante la presencia de fiebre y exantema consulten a un centro de salud.
Antecedentes
En Argentina el último caso endémico se registró en el año 2000. Sin embargo, desde la eliminación de la enfermedad hasta el año 2018 se registraron un total de 43 casos importados y relacionados con la importación. En 2019 y 2020 se confirmaron un total de 199 casos de sarampión, de los cuales 18 fueron importados, 2 relacionados a la importación y 179 casos de origen desconocido, estos últimos correspondieron al mayor brote desde la eliminación.
Vacunación
Esquema de vacunación completo según Calendario Nacional de Vacunación:
l De 12 meses a 4 años: deben acreditar una dosis de vacuna triple viral.
l Mayores de 5 años, adolescentes y personas adultas nacidas después de 1965: deben acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente contra el sarampión aplicada después del año de vida (doble o triple viral) o contar con serología IgG positiva para sarampión.
l Las personas nacidas antes de 1965 se consideran inmunes y no necesitan vacunarse.
Para residentes de Argentina que viajen al exterior
l Niños y niñas de 6 a 11 meses de vida: deben recibir una dosis de vacuna doble viral o triple viral (“dosis cero”). Esta dosis no debe ser tenida en cuenta como esquema de vacunación de calendario.
l Niños y niñas de 12 meses: Deben recibir una dosis correspondiente al calendario
l Niños y niñas de 13 meses a 4 años inclusive: deben acreditar al menos dos dosis de vacuna triple viral.
l Mayores de 5 años, adolescentes y personas adultas: deben acreditar al menos dos dosis de vacuna con componente contra el sarampión (monovalente, doble o triple viral) aplicada después del año de vida o confirmar a través de un estudio de laboratorio la presencia de anticuerpos contra sarampión (serología IgG+ contra sarampión).
l Las personas nacidas antes de 1965 son consideradas inmunes y no deben vacunarse.
l Persona gestantes: Se recomienda viajar si acreditan al menos dos dosis de vacuna con componente antisarampionoso (doble o triple viral) aplicada después del año de vida o confirmar a través de un estudio de laboratorio la presencia de anticuerpos contra sarampión (serología IgG+ contra sarampión).
Se aconseja considerar aplazar y/o reprogramar el viaje en embarazadas sin antecedentes comprobables de vacunación o sin anticuerpos contra el sarampión, así como en menores de 6 meses de vida por no poder recibir la vacuna y ser el grupo de mayor vulnerabilidad.
Para los equipos de salud
de todo el país
Todas las personas que trabajan en el nivel asistencial deben acreditar la aplicación de dos dosis de vacuna con componente contra el sarampión, después del año de vida (doble o triple viral). Alternativamente, podrá establecerse la inmunidad con serología IgG positiva para sarampión.