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Berón de Astrada: identidad correntina y un homenaje pendiente hace 83 años

Se cumplió el 183º aniversario de la Batalla de Pago Largo, uno de los hitos en la defensa, libertad y autonomía de la provincia.
 

Por El Litoral

Domingo, 03 de abril de 2022 a las 01:00
Mausoleo. Ofrenda floral en la escultura de la obra de Perlotti, en la Catedral de Corrientes.

Iriel Amancay Reyes Beyer
De la redacción

Esta semana se cumplió un nuevo aniversario de la Batalla de Pago Largo, uno de los hitos históricos que marcaron los cimientos de “la correntinidad”. Desde hace 83 años permanece pendiente la promesa de emplazar una escultura de la figura de Genaro Berón de Astrada, protagonista de la gesta, en la costanera correntina.
El Litoral dialogó con Gustavo Sánchez Mariño. Es presidente de la Junta Electoral de la Provincia, docente en la Facultad de Derecho y uno de los referentes en el estudio de la figura de Genaro Berón de Astrada.
El prócer nació en la ciudad de Corrientes en 1804. Por herencia familiar se avocó a la carrera militar durante el período de guerras civiles, en los albores de la constitución de la Nación.
“La época estaba teñida por los enfrentamientos entre unitarios y federales. Había una lucha encarnada por la defensa de la soberanía de las provincias del interior”, explicó Sánchez Mariño.
Detalló que la figura de Berón de Astrada cobra relevancia no solo en la historia local, sino también nacional por liderar el primer levantamiento de las provincias del Río de la Plata contra la tiranía de Juan Manuel de Rosas.
El caudillo ocupaba el cargo de gobernador de Buenos Aires  y era encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina.
Su segundo período de gobierno empezó en 1932 y Berón de Astrada asumió como gobernador de Corrientes en 1938, tras ser designado coronel.
“El auténtico federalismo provenía de las provincias, que se enfrentaban al centralismo de Buenos Aires. Allí controlaban la aduana y el cobro de todos los bienes que entraban y salían del país. Prohibían que los barcos extranjeros navegaran el Paraná y la provincias del norte se veían severamente afectadas en términos comerciales y de desarrollo”, amplió el letrado.
Por este motivo, Corrientes buscó levantar la bandera de la libertad y autonomía, con el objetivo de asumir el control de los ríos navegables frente a Rosas y el general Echagüe, quien accionaba por el dictador en el norte en su rol de gobernador de Entre Ríos.
Tras un año de tensión por la insurrección de Berón de Astrada frente a Rosas, en marzo de 1939 se produce el choque de los ejércitos sobre las orillas del arroyo Pago Largo, al sur de Curuzú Cuatiá.
Las fuerzas militares de la provincia se enfrentaron a las de Entre Ríos.  La batalla duró varias horas, seguida por una persecución que duró dos días. El ejército correntino tuvo cerca de 2.000 muertos, incluyendo 800 prisioneros que fueron degollados por los vencedores. 
“Berón de Astrada recibió promesas de apoyo de aliados que no llegaron y los correntinos se enfrentaron solos ante un ejército con mayor preparación y armamento. Allí Berón de Astrada encontró su amargo final”, señaló Sánchez Mariño.
Y añadió: “A pesar de la evidente  disparidad del enfrenamiento, Berón de Astrada no quiso fugarse como se lo ofrecieron sus tenientes a cargo. En ese lugar expresó la célebre frase “Yo me quedo, vine a vencer o morir”.
Berón de Estrada fue ultimado a lanzazos en el campo de batalla. De acuerdo a una extendida pero incierta anécdota, el general Urquiza ordenó arrancar una tira de piel de su espalda para hacer una manea, que obsequió a Rosas.
El especialista relató que a pesar de la derrota, allí se implantaron los cimientos de la soberanía y la lucha por la libertad del pueblo correntino.
“Berón de Astrada y los valientes que lo acompañaron y pelearon por sus ideales para defender el honor de la provincia”, expresó Sánchez Mariño y dio detalles del rescate de los restos del prócer.
Un cura, del cual se desconoce su nombre, recogió sus restos en una bolsa y atravesó la provincia en una mula para dar aviso en la Ciudad de Corrientes del deceso.
Fue enterrado en el cementerio de la iglesia de La Cruz de los Milagros junto con su madre y se señaló el lugar de descanso con una gran lápida que permanece en exposición en el Museo Histórico. 
Sánchez Mariño precisó que 100 años después, en 1939, los restos fueron trasladados “con toda la honra y pompa” a la Catedral de Corrientes.
En la explanada de ingreso de emplaza el mausoleo se erige la obra del artista argentino Luis Perlotti: una escultura con figuras femeninas que representan a la Patria, la Constitución y la Libertad que custodian la urna funeraria del héroe patriótico correntino.
“Por esos años se dictó una ley que indicaba que en la costanera se iba a emplazar un gran monumento y esto nunca se concretó y sigue siendo una deuda del pueblo correntino”, advirtió Sánchez Mariño. 
Se planificó que Perlotti realizara una imponente escultura de Berón de Astrada en su caballo como debió ha-ber estado al momento de iniciar la cruzada en la que se inmolaría.
Los registros históricos indican que se debía destinar  la suma de cien mil pesos de entonces para sufragar los gastos conmemorativos del centenario. “Seguiremos impulsando este reclamo para cumplir con el homenaje demorado para reconocer la gesta y el símbolo de nuestra identidad, que es lo que representa la figura de Berón de Astrada”, finalizó Sánchez Mariño. 
(IRB)   

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