Ubicado en los márgenes de la Autovía 2, más cerca de Mar del Plata que de Buenos Aires, la pequeña localidad de Maipú se encuentra conmocionada desde hace unos días: el Padre Ludovis Enrique Navarro León, el cura del pueblo, desapareció sin dejar ningún tipo de rastro. Ni una carta, ni un mensaje a sus superiores. Simplemente se esfumó.
Navarro León, de nacionalidad venezolana, era el líder religioso de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, donde y ayer la misa tuvo que ser impartida por un superior enviado por la diócesis. En el pueblo no hay otro tema de discusión que no sea la suerte del párroco fugado. El cura había sido asignado a la localidad en agosto de 2021 por el obispo de Chascomús para reemplazar al Padre Julio Aguilar, trasladado a San Clemente del Tuyú. Es una localidad pequeña, de apoco menos de diez mil habitantes. Según contaron algunos vecinos, tuvo algunas dificultades menores para adaptarse, pero nada fuera de lo común. Nada que hiciera prever esta salida tan abrupta.
La última vez que se vio al Padre fue el martes, cuando todavía cumplía funciones dentro de la comunidad. El miércoles sus colaboradores alertaron por su ausencia. No respondía mensajes ni llamados, no había contacto telefónico alguno.
Por ahora no hay una búsqueda policial ya que no hay una denuncia por desaparición de personas. Mientras tanto, la misa del mediodía del domingo y de la tarde será impartida por los Ministros. Pero el misterio continúa. Y el pueblo sigue debatiendo al respecto. Es que no hay cura, ni otro tema de conversación.
(EN)