Colón de Santa Fe (5 puntos) consiguió anoche una ajustada victoria por 1-0 sobre River Plate (2), que no ganó en lo que va del torneo y ni siquiera marcó goles, en el transcurrir de la tercera fecha de la Liga Profesional de Fútbol (LPF).
En el estadio Brigadier Estanislao López, el equipo “sabalero” se anotó el triunfo con una conquista de Ramón “Wanchope” Ábila, a los 26 minutos de la segunda mitad. La revisión de la maniobra a través del VAR demoró 6 minutos y convalidó la posición legítima del atacante cordobés, ex Boca Juniors.
Los dos equipos se enfrentaron en el marco de un clima de “tensión semántica”, si se quiere, a partir de declaraciones cruzadas de dirigentes de uno y otro por el caso Lucas Beltrán, el atacante cuyo pase pertenece al Millonario y que actuó a préstamo en el Sabalero durante este semestre que está a punto de finalizar.
El cotejo mostró un tono monocorde durante la primera mitad porque River intentó presionar alto y avasallar al adversario, pero Colón prefirió eludir los riesgos y saltó líneas casi sin comprometer el balón en las salidas.
El conjunto local apostó a manejarla poco, a tratar de salir ordenado con Lértora en el primer pase y al desequilibrio que podía ofrecer Farías, en esta ocasión recostado sobre la izquierda. Pero así, el equipo santafesino tuvo casi nula influencia en el área de Franco Armani, con un Wanchope Ábila muy aislado que casi siempre cayó en posición adelantada.
Los dirigidos por el DT Gallardo, en tanto, tampoco consiguieron fluidez en el traslado, abusaron del juego interior sin ser profundos y solamente alguna intervención de Julián Álvarez podía provocar cierta zozobra.
Sobre el final de la primera mitad, el delantero vendido al Manchester City quedó en inmejorable situación, pero no pudo rematar cuando se enfrentaba mano a mano con el uruguayo Burián, tras una buena pared con Barco.
Así, el elenco visitante desperdició la chance más clara en unos primeros 45 minutos por demás chatos.
El segundo período arrancó con una carrera de Ábila que definió ante la salida de Armani y mandó el balón al fondo del arco. Sin embargo, la revisión a través del VAR corroboró que el atacante cordobés estaba en offside y el marcador siguió en blanco, cuando apenas transcurrían 25 segundos del complemento. Fue un toque de atención para el fondo Millonario.
River intentó controlar mejor la pelota, pero le siguió faltando la última puntada y ser preciso en el tramo final de la cancha. Entonces, Colón —agazapado— esperó el momento para meter el estiletazo aprovechando el mal retroceso de una defensa en donde González Pirez y Martínez exhibieron desacoples.
En una de esas réplicas, la joya Farías (que será transferido a un grupo empresario en una suma cercana a los 12 millones de dólares en los próximos días) metió un pase delicioso para la entrada de Ábila.
El exatacante de Huracán parecía incurrir —nuevamente— en posición adelantada. Pero la demorada revisación del Video Assistant Referee (VAR) le otorgó el guiño al delantero y le generó posterior felicidad al pueblo “sabalero”, al convalidar Loustau el gol. Colón se imponía 1-0, con un ratito por jugar.
Los ingresos de Pochettino y Paradela no le insuflaron al conjunto visitante la frescura pretendida. River continuó confundiendo los caminos para llegar a Burián, mientras Colón buscó cerrar la “trinchera” y desprender sus hombres rápido para intentar ampliar la diferencia.
Los 11 minutos adicionados por el árbitro Loustau no le generaron mayores complicaciones al equipo local, porque el elenco de Núñez continuó apagado y sin lucidez como para enderezar la historia y abrazarse, aunque fuera, a un empate.