Padres, docentes, familiares y amigos son fundamentales para la detección temprana de los trastornos alimentarios, pero también para el acompañamiento posterior. De esta manera, informarse con responsabilidad es imprescindible para romper el estigma y tabú que existe alrededor de este tema. Un diagnóstico y tratamiento precoz mejoran notablemente la evolución y disminuyen las complicaciones y secuelas asociadas. Cada uno de estos trastornos tiene sus características propias, pero comparten algunos elementos básicos en común que los definen como tal y son muy importantes a tener en cuenta para poder detectar de manera precoz algún caso.