Unas horas antes de partir rumbo a los Estados Unidos, el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, presentaron el proyecto de ley de Renta Inesperada por el cual se busca gravar a las empresas con una facturación superior a los mil millones de pesos y que hayan obtenido ingresos generados por el shock de la guerra en Ucrania.
El Presidente dijo que “el Congreso tiene la obligación de acompañar y sacar esta ley” porque el principal eje de la iniciativa que grava la renta inesperada es que “unos pocos no ganen tanto en desmedro de las inmensas mayorías”.
Y agregó: “No es una obligación del Frente de Todos, sino de todos los diputados y los senadores, porque necesitamos que en una situación tan ingrata —que no sabemos cuando va a terminar— unos pocos no ganen tanto en desmedro de las inmensas mayorías. Hemos venido a construir justicia social, y eso es todo lo que estamos haciendo”.
La pregunta es si cuenta con el número de votos necesarios para poder alcanzar ese deseo.
Según confiaron desde el Ministerio de Economía, el proyecto ingresará los próximos días al Congreso de la Nación por la Cámara de Diputados, en donde el oficialismo no tiene la mayoría ni alcanza el quorum propio y Juntos por el Cambio mantiene su postura de rechazar cualquier suba de impuestos.
El Frente de Todos cuenta con 118 diputados y necesita 129 para alcanzar el quorum.