Eran tiempos de novedades estrepitosas en materia de comunicaciones. La Radio se alejaba de la galena, ese precario intento de transmitir los sonidos que el hombre y la propia naturaleza producía.
Pasados “los locos de la azotea”, esa asonada de jóvenes pioneros que instalando antena sobre el Teatro Coliseo, arrancaron en 1920, en una aventura “suicida”, la Radio comenzó su peregrinación hacia logros impensados.
Primero fue la música clásica y luego la que teníamos a mano: el tango que copó rápidamente todos los horarios y todas las audiencias que se apilaban recorriendo el dial de punta a punta.
Afirmaba, contando las aventuras radiales de entonces, la cantante Rosita Quiroga, que la paga generalmente se resumía a un espumoso café de regalo, que nosotros mismos lo preparábamos en las cocinas de las emisoras.
La primera fue Radio Argentina a cargo del Dr. Enrique Telémaco Susini, voz cantante del grupo de “Los locos”. La siguió, Radio cultura; posteriormente entre los años 20 al 30, Radio Prieto, Radio Nacional, Brusa, América, Federal, Fénix, Callao, Stentor, etc.
Lo que siempre caracterizó a la radio fue su empeño por superarse a sí misma, brindándose más allá de su capacidad misma con pruebas de arrojo que deslumbraban a sus audiencias.
En 1932, comienzan las transmisiones de Carlos Gardel estando en gira por el exterior, las cuales le otorgaban mayor poderío al aceptar el reto de sus productores que no escatimaban límites.
Un 25 de Mayo, se registra la salida que hizo desde Radio Colonial de París, acorde con la fecha patria. También lo hizo en 1934, desde la ciudad de Nueva York a través de la NBC (National Broadcasting Company), a la vez que sus guitarristas Barbieri-Riverol y Vivas estando en los estudios de Radio Rivadavia en Buenos Aires, lo acompañaban, en un alarde radiofónico de excepción.
El tango comenzó a rondar erigiéndose en una estrella que a través de la incipiente radiofonía se permitía ingresar a los hogares, haciéndose costumbre popular.
Muchos fueron los artistas iniciales del 2x4, en llevar el tango para ser consumido a toda hora, como la misma Rosita Moreno, Azucena Maizani, el propio Charlo. Algunos títulos de programas que sumaron público con el tango en rol protagónico: “Esquinas porteñas”, “Tanguerisíma”, “De Villoldo a Gardel”, conducido por Juan Francisco López, “Lopecito”.
Dada la rápida fama del repertorio ciudadano en la radio, el pionero Director cinematográfico argentino, Eduardo Morera se animó a filmar la película que daba cuenta del furor: “Idolos de la Radio.”
Producción que contó con la presencia de grandes valores consagrados por el público: Ada Falcón e Ignacio Corsini.
Fue como una ola gigantesca en pronunciada creciente que, rápidamente todas las emisoras comenzaron a sumar a su programación este ritmo que se hizo hábito. Cada cual con su elenco buscando trascendencia que lo lograban en poco tiempo.
Al igual que “El alma que canta”, las revistas fueron poblándose de artistas del medio, los horarios de programación en que salían al aire, permitiendo así que los oyentes sintonizaran el de sus preferencias.
Las revistas especializadas se multiplicaron dando cuenta del mundo tanguero en permanente ebullición: “Sintonía”, “Antena”, “La canción moderna”, “Radio cultura”, “Micrófono”, “Antena,” “Radio revista,” “Radiolandia”, etc.
Con el tiempo, el tango ejerció una atracción radial, que no solo permitía sintonizar sino también ver en vivo a sus ídolos actuando, compartiendo diversos ciclos con la presencia de público en estudio.
Héctor y Luis Jorge Bates, condujeron un ciclo de gran suceso, como lo fue “Tangos, autores e intérpretes”.
Se recuerda aún, “Ronda de Ases” que dada su trascendencia dio lugar a un tango en su memoria, cuyos autores Homero Manzi y Osvaldo Fresedo lo plasmaron para siempre:
“¡Ronda de Ases que no habrán de morir / en mi ciudad , mientras se queje un violín! / tinglado de barrio, farol de arrabal, / aplauso de esquina, telón de almacén, / los tangos de Pacho, de Greco y Bazán, / el fueye de Arolas sangrando un querer, / la voz de Gabino payando en un vals / y el eco compadre de Carlos Gardel.”
Basta solo recordar la trascendencia del tango en la Radio, mencionando los 15 minutos que de lunes a viernes brindaba LR1 Radio El Mundo de Buenos Aires, con un programa tan breve pero que fue una “pegada”:
“El Glostora Tango Club”, con los conductores Rafael Díaz Gallardo, Lucía Marcó y Agustín Villoria, y la actuación estelar de la Orquesta del maestro Alfredo D´Angelis, y las voces de Carlos Dante, Julio Martel, Oscar Larroca, Roberto Florio, Lalo Martel, Juan Carlos Godoy.
El Tango se enamoró de la Radio porque a través de ella, el país lo cantaba y bailaba.