Un hecho vandálico repudiable se produjo anoche en el estadio Centenario de Resistencia.
Cuando se jugaban 26 minutos del segundo tiempo se tuvo que interrumpir el juego a raíz de que un hincha ingresó al campo de juego haciendo gestos hacia los jugadores del Decano pidiéndole que jueguen con más ganas.
La Policía reaccionó tardíamente, y el hincha pudo salir de la cancha por el mismo lugar que entró, reanudándose el juego después de casi 5 minutos.
Con el pitazo final, la hinchada local amenazó con invadir el campo de juego, pero lo impidieron efectivos policiales apostados preventivamente.