¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Emotiva misa maronita en honor al santo libanés, San Charbel Makhlout

La ceremonia fue celebrada por un descendiente directo del santo libanés.

Por El Litoral

Sabado, 24 de junio de 2023 a las 04:38
MARCOS MENDOZA
MARCOS MENDOZA

El padre Charbel Makhlouf, descendiente directo de San Charbel Makhlouf, ofició ayer una emotiva misa maronita en la Iglesia Sagrado Corazón con la sala repleta. El sacerdote recordó la vida del santo, su entrega a Dios y a la constante oración. Repasó los milagros de sanación que realizó durante su vida y pidió a la feligresía confiar y ser uno con Jesús. 
En su homilía el padre Charbel repasó los gestos del amor de Dios para con cada uno. “A Jesús le preguntaron dónde está el reino de los cielos y él respondió que está dentro de cada uno. Es el amor, el amor de Dios. Nosotros necesitamos de Dios y cuando creemos que más lejos estamos de él es cuando más cerca está de nosotros”, dijo.
“Jesús nos enseñó la oración de Padrenuestro, que dice danos nuestro pan de cada día, no dice por 70 años, porque nuestro pan de cada día es Dios. Necesitamos de él. Entonces, ¿por qué acumulamos riquezas que la polilla y la herrumbre consumirá? Necesitamos de Dios. Volvamos a Dios. Hay que llevar la gracia de la paz a todos los pecadores y esa gracia es Dios”, explicó.
En otro tramo de su homilía, recordó que una mujer que había sido curada por San Charbel Makhlouf, cuestionó al santo por no recibir a su propia madre un día que fue a visitarlo. “San Charbel creía fervientemente en Dios. En la eternidad y sabía que se encontraría ahí con su madre, confiaba en ello. Él curaba y luego se dedicaba a orar solo, para buscar esa unión con Dios. Su madre partió ese día feliz porque sabía que su hijo se convertiría en Santo”, detalló.
La emotiva misa reunió a ciento de feligreses de toda la ciudad. Entre quienes no pudieron asistir se mencionó a Carlos Romero Feris, director propietario del Diario El Litoral, a quien un problema de salud le imposibilita formar parte de la ceremonia.

Historia
San Chárbel Makhlouf fue un sacerdote, asceta y religioso libanés, perteneciente a la Iglesia católica maronita -Iglesia oriental que data del s. V y hoy una de las 24 Iglesias “sui iuris” integrantes de la Iglesia católica. San Chárbel, cuyo nombre original fue Youssef Antoun (José Antonio), nació en Beqakafra, Líbano, el 8 de mayo de 1828. Es el primer santo oriental canonizado desde el siglo XIII.
San Chárbel quedó huérfano de padre a los 3 años, bajo el cuidado de su madre. Ella contrajo segundas nupcias con un sacerdote maronita -los maronitas admiten sacerdotes casados-, quien sería una influencia positiva para Youssef. Además, dos de sus tíos fueron monjes ermitaños, por lo que el joven creció en un ambiente de auténtica espiritualidad.
A los veintitrés años, dejó el hogar materno y entró al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouq, adoptando el nombre de un mártir Sirio: Chárbel.
Hizo los votos solemnes en 1853 y fue ordenado sacerdote en 1859 por Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo I Pedro Masad. 
Posteriormente sintió el llamado a la vida en soledad y se convirtió en ermitaño. Recibió la autorización para ello el 13 de febrero de 1875. Desde aquel día hasta su muerte en 1898, San Chárbel estuvo dedicado a la oración -rezaba las horas principales e intermedias (7 momentos diferentes del día) de la Liturgia de las horas, la ascesis, la penitencia y el trabajo manual. 
Comía una vez al día y vivía la mayor parte del tiempo en silencio. Solo hacía un alto a su oración para recibir a los numerosos visitantes que llegaban atraídos por su reputación de santidad. Esas personas llegaban ante el Santo en busca de consejo, alguna promesa de oración o algún milagro -San Chárbel realizó curaciones milagrosas-.

Últimas noticias

PUBLICIDAD