Especialistas del CONICET están avanzando en el desarrollo de Oncoliq, un test para la detección temprana del cáncer de mama (el de mayor incidencia en mujeres) y el de próstata (el de mayor incidencia en hombres). El test utiliza una tecnología que apunta a detectar en sangre la presencia de pequeñas moléculas llamadas microARNs liberadas por esos tumores apenas comienzan a producirse.
“Oncoliq es de fácil implementación y permite detectar tempranamente el cáncer con alrededor de un 90% de sensibilidad, lo cual reduciría la mortalidad por cáncer y mejoraría la calidad de vida de los y las pacientes”, señala Adriana De Siervi, líder del proyecto, investigadora del CONICET y directora del Laboratorio de Oncología Molecular y Nuevos Blancos Terapéuticos del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME, CONICET-F-YBYME).
La validación de Oncoliq se realizó en 100 pacientes con cáncer y 100 voluntarios/as sanos/as. “Además hemos realizado una validación adicional que consistió en procesar con bioinformática datos de bases públicas de más de 2000 pacientes y voluntarios sanos con el fin de validar Oncoliq en poblaciones asiáticas confirmando la utilidad de este estudio a nivel global”, indicó De Siervi.
Por otra parte, se están realizando pruebas piloto en el Hospital Posadas, Hospital Militar Central, Hospital Melchor Posse, Sanatorio Otamendi, CEMAFE, Instituto Alexander Fleming y Hospital Bernardo Houssay. Hasta ahora se han enrolado 450 voluntarias para mama y 750 voluntarios para próstata. “Nuestro objetivo es llegar a mil reclutados/as para cada tipo de cáncer”, indica De Siervi quien es doctora en Biología y lidera el proyecto junto a Marina Simian, investigadora del CONICET y directora del Laboratorio de Nanobiología del Instituto de Nanosistemas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).
Detección temprana
Cuando los tumores de mama o de próstata son detectados tempranamente, es decir, están confinados dentro del órgano, el tratamiento es mucho menos agresivo en comparación con aquellos casos que se identifican de manera tardía. “En la mayoría de los casos, cuando se identifican en forma temprana, se pueden aplicar terapias diferentes a la quimioterapia, o incluso la cirugía mejorando sustancialmente la calidad de vida de estos pacientes”, explica De Siervi.
Asimismo, la investigadora del CONICET indicó que el objetivo es que Oncoliq se aplique a personas que van a realizarse su control ginecológico o urológico anual, y a las que se le extraería una pequeña muestra de sangre. “A partir de esta muestra se utilizaría la técnica de PCR en tiempo real para detectar los microARNs y luego aplicando un algoritmo se informaría al individuo el resultado del ensayo. Es un test muy similar al test de COVID-19”, agregó.
Actualmente se está implementado una prueba piloto para determinar el valor predictivo positivo de Oncoliq en comparación con los estudios convencionales (mamografía, prueba del antígeno prostático específico o PSA según sus siglas y otros). “También estamos trabajando con laboratorios de análisis clínicos para implementar la tecnología en un lugar certificado y poder salir al mercado en los próximos meses”, puntualizó De Siervi.
“Es realmente emocionante saber que el trabajo de muchos becarios y estudiantes ha generado este test y actualmente exista esta Start up llamada Oncoliq que está generando, además de conocimiento de calidad, nuevas fuentes de trabajo para doctorados del mismo sistema científico”, destacó De Siervi.
El proyecto para desarrollar Oncoliq ha contado con subsidios de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, también conocida como (Agencia I+D+i), el Instituto Nacional del Cáncer (Ministerio de Salud), la Fundación Williams y SF500, una iniciativa de Bioceres, la Provincia de Santa Fe y diversos actores que busca transformar investigadores e investigadoras en fundadores de startups en Ciencias de la Vida.
Ciencia de Latinoamérica
Una vez más, el CONICET se posiciona como la mejor institución gubernamental de ciencia de Latinoamérica según el Ranking Scimago, un ranking que mide la evolución de 95 instituciones gubernamentales de la región.
Además, el CONICET se ubicó en el primer puesto de las instituciones gubernamentales con mayor impacto social en la región latinoamericana, y en el puesto trece entre 1747 instituciones gubernamentales de todo el mundo.
El ranking, que se realiza desde 2009, toma en cuenta centros de investigación e instituciones de educación superior que reúnen al menos cien trabajos publicados en la base de datos bibliográfica Scopus. Este año, el ranking incluyó actualizaciones en la metodología de medición. Se tomaron en cuenta diecisiete indicadores agrupados en tres factores principales: investigación, innovación e impacto social.
“Este ranking refleja una vez más que la ciencia argentina es de calidad y excelencia. Nuestras investigaciones son valoradas a nivel internacional. Es un reconocimiento para nuestra comunidad, que trabaja en todo el país, desde diversas disciplinas científicas”, aseguró la presidenta del CONICET, Ana Franchi. Y sostuvo: “Hoy más que nunca tenemos un fuerte compromiso para que el CONICET continúe realizando ciencia de calidad, excelencia y de vanguardia a nivel internacional, con el foco en mejorar la calidad de vida de la población y sumar al desarrollo del país. Estamos convencidos y convencidas de que sin ciencia y tecnología no hay posibilidad de desarrollo de un país soberano e inclusivo”.