Carlos Alberto “Cachito” Bareiro, uno de los líderes de las bandas narcos que operaba en Itatí y fuera detenido por la causa Sapucay, fue trasladado con un amplio dispositivo de seguridad a la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza.
Fue mediante un operativo conjunto entre el Servicio Penitenciario Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y Gendarmería Nacional.
El traslado se concretó el jueves desde Chaco hacia Buenos Aires, en avión.
El trabajo articulado entre las tres fuerzas dependientes del Ministerio de Seguridad de la Nación, contó con el apoyo de la División Traslados del establecimiento chaqueño, que movilizó al detenido desde la Prisión Regional del Norte (Unidad 7) de Resistencia hasta el Aeropuerto Internacional de la misma ciudad, donde abordó un avión de la Policía Federal Argentina con destino al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, para luego recalar en el Complejo Penitenciario Federal I.
Bareiro, más conocido por el alias "Cachito", fue responsable de liderar la organización criminal que ingresaba droga desde Paraguay, hacia la ciudad de Itatí, en Corrientes, para su posterior venta en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Chaco, Santiago del Estero y Mendoza, en un complejo entramado que incluyó a políticos y policías de la ciudad correntina, también condenados.
Una vez ingresado a la institución, el cabecilla de lo que fue una de las bandas narcotraficantes más importantes en la zona del Litoral, fue escoltado por el Grupo Especial de Intervención (GEI) hasta el Módulo VI, destinado al programa de internos de Alto Perfil.
Cabe señalar que Bareiro fue condenado a 17 años de prisión en un juicio llevado a cabo por el Tribunal Oral Federal (TOF) N° 3, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que se conoció en agosto del 2021.
El fallo fue ratificado en Casación dos años después.
La Justicia lo consideró como jefe de una organización narco que traficaba toneladas de marihuana, además de liderar una asociación ilícita.
El fallo expresaba que aparecía como responsable de ser "coautor del delito de transporte de estupefacientes, comercio de la misma sustancia, agravado por la intervención de funcionarios públicos y por servirse de menores de edad".
Los jueces sumaron como agravante que la organización usara a chicos de la escuela de Itatí ("escueleros", les decían) para descargar las barcazas en las que se cruzaba la marihuana desde Paraguay. En el fallo lo consideraron también jefe de la "asociación ilícita".
(WA)