Históricamente, Gran Hermano es un ciclo que cosecha amores y odios en partes iguales. Los que lo aman, lo siguen con verdadera pasión y comentan el juego como la vida misma. Los que lo odian, buscan siempre la manera de desacreditar lo que pasa dentro de la casa y buscan cualquier detalle para hacer denuncias de fraude y acomodo.
Pero esta última temporada está recibiendo ataques fuertes, críticas muy duras y sentencias de discriminación o hasta de violencia entre los participantes, algo que finalmente terminó sacando de quicio a Santiago Del Moro. Este miércoles, en medio de la gala de nominación, hizo un paréntesis para meter su descargo.
"Este es un programa muy costoso, porque la casa en la que viven los chicos es un estudio de televisión que no para nunca, en el que trabajan técnicos y productores durante toda la semana en distintos turnos. Gasta mucho pero recauda mucho también y a raíz de este, se pueden financiar otros programas y un montón de gente que trabaja en este canal, y en otros también que viven de este programa", inició con seriedad y sumó: "Está bueno que pase un éxito como este y creo que nos critican porque mide 20 puntos. Si midiera 7 u 8 nos criticarían porque hacemos poco pero es un fenómeno que se hace con personas que trabajamos de esto, hacemos lo que nos sale. La podemos pifiar pero lo hacemos de corazón".
Luego, remarcó: "No lo digo por mí, porque yo me voy a ir de este programa también en algún momento y vendrá otro conductor, pero me molesta que se demoniza a este programa porque sí".
En medio de sus palabras, aprovechó para hacer un reclamo abierto en defensa de sus compañeros que durante los últimos meses han estado reclamando con paros sorpresivos por sus salarios: "Yo entiendo el juego como nadie pero hay que respetar mucho más porque lo hacemos personas y no lo digo por mí, sino por compañeros que laburan por mucho más de lo que se les paga".
Fuente:Pronto