Gustavo Briend, abogado del cabo que denunció vejámenes y torturas por parte dos policías de Corrientes, detalló que su defendido está de licencia médica por 30 días debido a los sometimientos físicos que sufrió por parte de los detenidos. "Le tocaban y apretaban los tésticulos. Le pedían que se dé de baja y le decían que él no pertenecía a la fuerza", detalló. }
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"La versión oficial de la Policía dice que fue un exceso físico, otros hablan de bautismo de fuego. Pero lo cierto es que mi cliente fue torturado. Lo esposaron y con las manos en la espalda lo sopapearon. Le hicieron la llave mata león (se ahorca a la víctima por la espalda, con los dos brazos y se la inmoviliza con las piernas). Todo con extrema violencia y bajo la exigencia de que renuncie", dijo el abogado a radio Sudamericana.
"Le tocaban y apretaban los tésticulos y le hacían otras cosas con conotaciones sexuales. Todo está en la denuncia, con detalles explícitos a los que no quiero referirme porque afecta la vida privada de mi cliente", agregó.
El cabo torturado está ahora con licencia médica por 30 días por los daños físicos ocasiados. El oficial principal y el sargento acusados fueron puestos en disponibilidad y están con prisión preventiva. La causa avanza.
Todo ocurrió en el destacamento de Juan Pujol en el Grupo Táctico de Operaciones (G.T.O). La Justicia definirá como continúa la investigación.