Álvaro Uribe, presidente de Colombia entre 2002 y 2010, ha sido llamado a juicio para responder en un caso que arrancó en el 2018 y en el que se le señala de fraude procesal y soborno a testigos. El llamado lo ha hecho Fiscalía, institución dirigida Luz Adriana Camargo desde hace tan solo un mes. Durante el periodo del fiscal anterior, Francisco Barbosa, en el mismo caso, la Fiscalía había pedido en dos ocasiones el cierre de la investigación, pero dos jueces de circuito negaron esa petición y mantuvieron el caso legal en el limbo. El nuevo llamado de este miércoles cambia el rumbo para el expresidente, quien ahora tendrá que volver a los tribunales para defenderse de las acusaciones, y no solo para argumentar junto a la Fiscalía que el caso no tiene lugar y debe precluirse.
“Importante precisar que esta determinación tuvo en cuenta nuevos elementos de prueba, como las declaraciones de Deyanira Gómez y Juan Guillermo Monsalve”, dijo la oficina de prensa de la Fiscalía al compartir la noticia. Monsalve es un exparamilitar quien ya ha declarado en un proceso paralelo. En el juicio contra de Diego Cadena, exabogado de Uribe, alegó que el penalista le pidió, a nombre del expresidente, testificar contra el senador de izquierda Iván Cepeda.