Después de la crecida del río Iguazú y el río Uruguay de octubre pasado, que barrió con las pasarelas que conducían a la majestuosa caída de agua, el gobierno de Misiones informó que finalizaron las obras de reconstrucción y los protocolos de seguridad de las pasarelas.
Desde la crecida del río Iguazú y el río Uruguay en octubre del año pasado, distintos especialistas trabajaron en la reconstrucción de las pasarelas que habían sido derribadas casi en su totalidad por el poder de la naturaleza. En aquel entonces, se registró una caída de hasta los 5000 metros cúbicos de agua por segundo. En noviembre se abrieron nuevamente las puertas a los visitantes, pero el Circuito de la Garganta del Diablo permanecía cerrado por obras, hasta ahora.
El Paseo a Garganta del Diablo es uno de los principales atractivos del Parque Nacional Iguazú por su imponente belleza. Los visitantes que ingresen al parque deben subirse al tren ecológico con vagones abiertos y viajar durante unos minutos alrededor de un entorno selvático hasta llegar a las pasarelas que conducen a la majestuoso paisaje. También se puede llegar a pie, pero la experiencia en tren es inigualable.