Estados Unidos promulgó el jueves una orden ejecutiva que impondría un arancel a cualquier producto proveniente de países que vendan o suministren petróleo a Cuba. Es una medida que podría paralizar aún más a la nación caribeña que atraviesa por una crisis energética cada vez más profunda.
La decisión impacta de manera directa sobre México, que en los últimos años se convirtió en uno de los principales sostenes energéticos de Cuba. El gobierno mexicano ha manifestado reiteradamente su solidaridad con La Habana, incluso mientras intenta mantener una relación estable con la administración Trump.
Consultado sobre el alcance de la medida, Trump calificó a Cuba como una “nación fallida” y afirmó que no busca “asfixiarla”. Aunque advirtió que el país “no va a poder sobrevivir” en las actuales condiciones.
Durante la última semana crecieron las versiones sobre una posible reducción de los envíos de crudo desde México hacia la isla, en un contexto de presión creciente de Washington para que el gobierno de Claudia Sheinbaum se distancie de La Habana.
La situación de Cuba
Cuba atraviesa una crisis energética y económica agravada por las sanciones estadounidenses y por la caída de la ayuda externa. Hasta hace poco, la isla dependía de envíos de petróleo provenientes de México, Rusia y Venezuela. Sin embargo, tras la operación militar estadounidense en Venezuela que derivó en la captura del entonces presidente Nicolás Maduro, Trump anunció el fin del suministro venezolano hacia Cuba.
Según datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), entre enero y el 30 de septiembre de 2025 se enviaron casi 20.000 barriles diarios de petróleo a Cuba. No obstante, un análisis posterior del Instituto de Energía de la Universidad de Texas estimó que los envíos se redujeron a unos 7.000 barriles diarios.
La presidenta Sheinbaum mantuvo una postura ambigua sobre el tema. Esta semana evitó responder consultas directas y señaló que algunos envíos fueron suspendidos de manera temporal por “fluctuaciones generales” en el suministro, al tiempo que remarcó que se trató de una “decisión soberana”.
Más tarde, confirmó que los envíos se interrumpieron por completo y aclaró que la ayuda humanitaria a Cuba continuará, mientras que las decisiones sobre el petróleo dependen de los contratos de Pemex.
La falta de definiciones claras refleja la presión que enfrenta México y otros países de la región ante el endurecimiento de la política exterior estadounidense. En Cuba, la incertidumbre se hace visible en largas filas para cargar combustible, mientras aún no se conocen con precisión los efectos concretos que tendrá la nueva orden ejecutiva de Trump.
Con información de Infobae.