El régimen iraní anunció este viernes que reabrió el Estrecho de Ormuz, lo cual fue agradecido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. A su vez, la medida provocó un desplome instantáneo en los precios del petróleo, que luego recortaron la fuerte caída y se estabilizan con bajas de hasta el 10%.
No obstante, y en medio del alto el fuego entre Israel y el Líbano, el grupo terrorista Hezbollah amenazó al gobierno de Benjamin Netanyahu y aseguró que sus seguidores mantienen “el dedo en el gatillo” por si se viola la tregua.
A un mes y medio de haber iniciado la guerra en Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en la tarde del viernes que espera llegar "a un acuerdo dentro de uno o dos días" con el régimen persa para ponerle fin al conflicto bélico.
"Los iraníes quieren reunirse. Quieren llegar a un acuerdo. Creo que probablemente habrá una reunión este fin de semana. Creo que lograremos un acuerdo dentro de uno o dos días", dijo en una llamada telefónica con el medio digital estadounidense Axios.
Por su parte, Jefe del Ejército iraní hizo una agresiva insinuación en medio de la tregua.
"Los enemigos y quienes desean el mal a la República Islámica de Irán, en particular Estados Unidos y el régimen israelí, no tienen más remedio que inclinarse y rendirse” ante la grandeza y el poder de las Fuerzas Armadas y el pueblo valiente y resiliente" de ese país, afirmó en un comunicado por el Día del Ejército, el comandante del Cuartel General Khatam al-Anbiya.
Además, destacó a los valientes soldados del Ejército a lo largo de la historia de la Revolución Islámica, "especialmente al enfrentarse a los agresores estadounidenses e israelíes en el campo de batalla, han demostrado que defenderán la soberanía nacional, los intereses nacionales y la heroica nación hasta su último aliento".
Y, advirtió que "las Fuerzas Armadas, el pueblo y los funcionarios de un Irán permanecen unidos y en completa armonía" y "preparados, como en el pasado, para hacer que los enemigos se arrepientan de sus acciones".