Las petroleras YPF y Petronas justificaron este miércoles la instalación del proyecto instalación del proyecto "Argentina LNG" (gas natural licuado) en Sierra Grande, Río Negro, en vez de en Bahía Blanca, Buenos Aires, tras el terremoto político que sobrevino para el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
“Río Negro muestra mejores aspectos económicos para el proyecto, aún si Buenos Aires igualara los beneficios fiscales”, informaron las empresas en un comunicado conjunto, tras analizar los resultados de la consultora Arthur D. Little, contratada especialmente para el análisis comparativo.
La comunicación sucede pocas horas después de que Kicillof dijera en conferencia de prensa que había hablado con el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y que en la conversación surgió que la decisión no está relacionada directamente a la adhesión o resistencia al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que tiene carácter nacional.
Río Negro tiene como ventaja que podrá poner en desarrollo un puerto de aguas profundas donde entren barcos "superpetroleros" de gran tamaño y que bajen el costo del transporte, además de su mayor cercanía con la formación de shale gas Vaca Muerta.
No obstante, todo es un proyecto y ni siquiera hoy está el puerto y Bahía Blanca ya lo tiene.