La causa por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni tiene dos focos de investigación concretos: los viajes al exterior realizados por el jefe de Gabinete y su esposa, Bettina Angeletti, y las propiedades incorporadas al patrimonio del funcionario. Para avanzar en la pesquisa sobre estos hechos, el fiscal federal Gerardo Pollicita (foto) pidió el levantamiento fiscal y bancario del funcionario, y que se cite a declarar a otros testigos. En la tarde de este jueves, el juez Ariel Lijo aceptó la solicitud y ordenó la medida.
"En virtud de lo solicitado por el fiscal federal en su dictamen y a efectos de llevar a cabo las medidas allí ordenadas, levántese el secreto bancario, financiero y fiscal de Manuel Adorni, Bettina Julieta Angeletti, como así también, de la firma As Innovación Profesional, sostiene la resolución de Lijo.
El magistrado también dispuso el levantamiento de la reserva prevista en el artículo 22 de la ley 25.246 de Manuel Adorni, Bettina Julieta Angeletti y la firma As Innovación Profesional. Ese artículo establece el deber de secreto para el personal de la Unidad de Información Financiera (UIF) respecto de la información recibida sobre alguna persona o empresa.
Por último, ordenó Lijo que se levante el secreto fiscal de Silvia Pais, Norma Zuccolo, Beatriz Viegas, Claudia Sbabo, Graciela Molina y Victoria María José Cancio, las mujeres que firmaron las hipotecas privadas con Manuel Adorni.
Este jueves, la primera noticia en el marco de este expediente fue la presencia de la escribana de Adorni, Adriana Nechevenko, en Comodoro Py. Sin haber sido citada por el fiscal Pollicita, que tiene delegada la investigación, se presentó espontáneamente para aportar documentación a la causa y realizar algunas aclaraciones.
Nechevenko intervino en la escrituración del departamento del barrio de Caballito adquirido a 230 mil dólares con una hipoteca no bancaria con dos jubiladas y en la escrituración de la casa en el country Indio Cuá Golf Club, como así también del inmueble de Parque Chacabuco en el que los Adorni vivieron hasta el año pasado.
Las tres operaciones inmobiliarias están bajo investigación. Dos de ellas se realizaron con un mecanismo reiterado: la hipoteca privada.
Al respecto, la escribana indicó que era un “método habitual” y que durante los procesos de escrituración no advirtió “ninguna irregularidad”. Cuando se le consultó si ella podía explicar el origen del dinero involucrado en estas adquisiciones, sólo expresó que -a todo caso-, era algo que “debe explicar Manuel Adorni”.