La ciudad de Mercedes atraviesa una fuerte crisis en el transporte urbano luego de que la única empresa prestataria suspendiera el servicio de colectivos por falta de subsidios y problemas económicos. El tema ya llegó al Concejo Deliberante, donde se analizan alternativas de emergencia y un posible llamado a licitación.
El concejal Roberto Maderna explicó en diálogo con Hoja de Ruta que la problemática del transporte viene desde hace años, pero se agravó tras la eliminación de subsidios nacionales y provinciales al combustible.
“Cuando llegamos al gobierno, una de las primeras personas que recibimos fue el dueño de la empresa de colectivos”, señaló el edil, quien además integra el espacio político del intendente Víctor Cemborain.
Actualmente, Mercedes cuenta con dos líneas urbanas que conectan los barrios periféricos con el centro de la ciudad. Sin embargo, según detalló Maderna, una modificación urbana realizada años atrás complicó el recorrido habitual de los colectivos y afectó la cantidad de pasajeros.
“Se hizo una semipeatonal en la avenida San Martín y eso cortó el recorrido de la empresa en la parte más importante para los barrios periféricos”, explicó.
A esto se sumó la quita de subsidios nacionales al transporte en 2022. Según el concejal, la empresa dejó de recibir combustible subsidiado y comenzó a reducir frecuencias hasta suspender completamente el servicio.
“Hoy no hay colectivos en la ciudad de Mercedes”, afirmó.
Frente a este escenario, el municipio evalúa medidas transitorias para garantizar el traslado de vecinos, especialmente de quienes viven en zonas alejadas y dependen del transporte para trabajar, estudiar o realizar trámites.
Entre las opciones que se analizan aparece la implementación de una combi subsidiaria mientras se avanza en un nuevo esquema de concesión.
“El jueves vamos a tratar el tema como debe ser”, adelantó Maderna sobre la próxima sesión del Concejo Deliberante.
El edil también remarcó que el crecimiento demográfico de Mercedes volvió indispensable contar con un sistema de transporte urbano eficiente.
“Antes de la pandemia había 8 mil medidores de agua y hoy hay 17.500. La ciudad explotó demográficamente”, sostuvo.
Mientras tanto, vecinos denuncian complicaciones diarias para movilizarse y altos costos en remises ante la falta de alternativas de transporte público.