El Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes, en una sesión especial, sancionó este viernes la declaración de Emergencia Hídrica y Climática. La normativa, aprobada por los 17 ediles presentes, ratifica la resolución del Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) y establece un plazo de 180 días hábiles, con posibilidad de prórroga, para enfrentar las consecuencias del temporal.
Los fundamentos de la ordenanza subrayan la excepcionalidad del evento: en la última semana de diciembre de 2025, la ciudad registró 770,69 milímetros de lluvia. Esta cifra representa un volumen de agua extraordinario, el más alto de los últimos 30 años, que triplicó los registros históricos para un solo mes.
Zonas críticas y asistencia municipal
La declaración de emergencia habilita al municipio a implementar de manera inmediata medidas preventivas y correctivas. Los equipos técnicos y sociales han intensificado su labor en los sectores más vulnerables de la capital, donde las precipitaciones provocaron anegamientos severos.
Entre los barrios más afectados que requieren intervención prioritaria se encuentran:
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La Olla, Pirayuí, San Gerónimo, Fray José de la Quintana, 9 de Julio y Lomas del Mirador.
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Santa Rosa, Libertad, Bañado Norte, Jardín, Güemes y San Ignacio.
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Piragine Niveyro, Nuestra Señora de Asunción y Santa Rita Norte.
Protocolos de mitigación
El objetivo central de la normativa es agilizar la gestión de recursos para tareas de limpieza y destape de zanjas y desagües mediante el uso de maquinaria pesada. De forma paralela, el municipio coordina operativos de atención sanitaria y social directa para las familias que sufrieron pérdidas materiales o complicaciones por el avance del agua.
La articulación entre las distintas áreas municipales busca no solo reparar los daños actuales, sino también robustecer la infraestructura pluvial ante la posibilidad de nuevos fenómenos climáticos de gran intensidad en el corto plazo.