El pasado 9 de julio, en consonancia con el Día de la Independencia, la histórica plaza Cabral cumplió sus primeros 126 años: fue inaugurada el 9 de julio de 1887, fecha en la cual fue erigido el monumento al sargento Juan Bautista Cabral y momento en el cual pasó a tener su nombre actual. Antes de su inauguración oficial, el espacio verde fue conocido como la Plaza del Mercado, donde los ciudadanos acudían a comprar víveres.
En los últimos años la fisonomía del lugar registró importantes cambios.
La actual plaza Cabral siempre se ubicó entre las calles San Lorenzo, Santa Fe, Junín y Ayacucho (actualmente Yrigoyen), pero entre 1840 (fecha de su creación) y 1851 se llamó la Plaza del Mercado. Con el traslado de la zona comercial el espacio verde se llamó plaza San Juan Bautista, en honor al santo patrono de la ciudad de Corrientes.
La plaza posteriormente cobró mayor notoriedad con la construcción de la iglesia catedral Nuestra Señora del Rosario, la cual reemplazó en importancia a la iglesia matriz.
Según registros históricos, no fue hasta 1886 cuando,por iniciativa del senador nacional por Corrientes, Manuel Derqui, se dona la estatua en homenaje al héroe de la batalla de San Lorenzo, Juan Bautista Cabral.
De esa forma, el 9 de julio de 1887, bajo el gobierno provincial de Juan Ramón Vidal, se inauguró el monumento que dio el nuevo nombre a la plaza.
Según relataron historiadores y especialistas, en los años posteriores se construyeron las veredas, las calles diagonales, se levantó el nivel de la plaza y se reconstruyó el pedestal del monumento.
Asimismo, a lo largo de los años se registraron distintas modificaciones en la fisonomía de la plaza. Hasta la década del ‘70 del siglo XX, la obra de arte contó con importantes placas conmemorativas y homenajes, así como estructuras con cadenas y una base monumental, las cuales fueron retiradas con las obras y modificaciones que se llevaron adelante.
Luego de varias décadas de descuido, en el 2012 la Municipalidad inició profundos cambios en el aspecto y la estructura de la plaza y también en el basamento del monumento al sargento Cabral. En el espacio verde se dispusieron nuevos bancos, así como infraestructura urbana nueva, una fuente de aguas danzantes y una base con flores y nuevas placas para el monumento, aunque sin modificar de gran manera el cilindro.
De esa manera la plaza sigue siendo uno de los puntos de referencia de la ciudad a pesar de los cambios experimentados en más de 120 años.