Los vecinos del barrio Santa Catalina reclaman que se retiren los caballos tanto de la vía pública como de sus casas. Advierten que cada vez se avista mayor presencia de equinos que deambulan por las calles y hasta ingresan a sus patios. En las últimas semanas se presentaron petitorios al Municipio para que se trate la problemática.
El reclamo de los capitalinos que viven en las inmediaciones del barrio Santa Catalina persiste hace un tiempo, debido a que en reiteradas ocasiones suceden casos como estos. Por esa razón, han presentado varios petitorios para que el Municipio tome cartas en el asunto, sin embargo aún no obtienen respuestas.
Advierten que los equinos sueltos en la calle han ocasionado siniestros viales en varias oportunidades. Estos eventos quedaron registrados en las cámaras de seguridad y por las fotografías que los mismos vecinos tomaron en el lugar. Denuncian que estos animales resultan peligrosos para el tránsito vehicular y peatonal en toda la zona.
Además piden una protección integral de las especies que circulan por la calle sin supervisión de su propietario, para evitar el maltrato y abandono animal. Debido a que los propietarios dejan a sus animales a la intemperie y no reciben el cuidado que merecen.
Según los datos que aporta el Servicio de Atención al Ciudadano (SAC) en lo que va del año, se registraron 256 reclamos por animales deambulando en la vía pública. En el Módulo de Captación de imágenes del centro de operaciones y monitoreo fueron registradas 615 visualizaciones de este tipo de animales que transita por la calle sin un responsable.
El director general de Zoonosis, Ricardo Sánchez, indicó a El Litoral que: “Por caballos en la vía pública generalmente se hacen las denuncias al 0800 de la Municipalidad y luego Tránsito los retira de la vía pública”.
En la actualidad, existe una ordenanza municipal que alude a los animales sueltos, para evitar que circulen por la vía pública. Sin embargo, en el barrio Santa Catalina el problema persiste. Tampoco se tienen en cuenta cuestiones urbanas, tales como los caballos que comen de la basura, que refleja el abandono del responsable y ocasiona problemas ambientales en general.
Con respecto a esto, se señala el alto índice de animales maltratados en la vía pública que presentan deformaciones en sus lomos encorvados (ya que han sido montados prematuramente), notoriamente desnutridos, acarreando una carga excesiva y desproporcionada para su fuerza, con secuelas de haber sufrido maltrato y actos crueles.