Las variedades que se exportarán a Paraguay son las más utilizadas por los productores en la Argentina. Según Tcach, “tiene que ver con que son de ciclos más cortos y presentan ciertas ventajas por sobre otras, dado que permiten una siembra tardía con estabilidad en los rendimientos y aprovechando toda la ventana de siembra”.
Y agregó: “Estas variedades habilitan un mejor manejo y permiten que los productores puedan sembrar variedades más cortas, tarde y más largas, temprano”. A su vez aseguró que la introducción de nuevas variedades al sector ofrece la oportunidad de generar diversos procesos virtuosos, entre los que se destaca la disponibilidad de genética con mayor potencial, la evaluación en red de productores y la aplicación de ajustes en el manejo con protocolos. “Todos ellos permitirán una mayor integración y crecimiento en conjunto de la cadena productiva”, subrayó.
A su vez, explicó que “Guazuncho 4 INTA BGRR es una marca asociada del algodón argentino”, aseguró, al tiempo que explicó que se destaca por su elevado potencial de rendimiento, al tiempo que mantiene excelente calidad tecnológica de la fibra.
En cuanto a Guaraní INTA BGRR, Tcach explicó que de las tres variedades es la de mayor precocidad y estabilidad frente a condiciones adversas, ya que presenta dos picos de floración. A su vez, explicó que presenta excelentes registros de porcentaje de fibra, cercanos al 38 % y, además, se comprobó su excelente adaptación a siembras tardías. “Para lograr una buena calidad de fibra requiere lotes bien preparados, desde el punto de vista del control de malezas y buena disponibilidad de recursos”, explicó.
Por último, Pora 3 INTA BGRR es considerada la variedad de mayor plasticidad, ya que tiene un buen arranque y diferenciación foliar. “Durante esta campaña, fue evaluada en lotes comerciales, demostrando por tercer año consecutivo un tipo de capullo destacado, similar a su antecesora Pora INTA”, indicó el técnico de Sáenz Peña.
Otra de las ventajas que tiene este material es la de presentar el mayor porcentaje de fibra, alcanzando registros de 40 en desmotadora comercial, al tiempo que la calidad tecnológica de la fibra se encuentra dentro de los valores requeridos por la industria.