El Gobierno de Colombia comenzó el año con un indudable triunfo político, al acordar con los cinco principales grupos armados del país un cese del fuego de seis meses, un entendimiento mucho más que simbólico para el objetivo del presidente Gustavo Petro de implementar la “paz total”, y celebrado por la ONU, que trabajará junto a la Iglesia en la verificación del pacto.
"Hemos acordado un cese bilateral con el ELN, la Segunda Marquetalia, el Estado Mayor Central, las AGC (Autodefensas Gaitanistas de Colombia) y las Autodefensas de la Sierra Nevada desde el 1 de enero hasta el 30 de junio de 2023, prorrogable según los avances en las negociaciones", indicó el mandatario en un tuit la noche del sábado.
Segunda Marquetalia es uno de los principales grupos de las disidencias de las Farc que quedaron fuera del acuerdo de 2016 y AGC es el nombre formal del llamado Clan del Golfo, la más importante estructura del narcotráfico local.
La Presidencia de Colombia detalló en un comunicado que el objetivo principal del acuerdo será "suspender la afectación humanitaria" de la población y, en particular, de las comunidades étnico-territoriales y campesinas.
También se suspenderán acciones ofensivas y se evitarán incidentes.