En Mattaldi, un pueblo de 2 mil habitantes en el sur de Córdoba la pequeña D y sus padres recibieron una notificación y van hasta el juzgado del Departamento de General Roca. Una vez en la puerta, ven llegar a un "cartero" en una bicicleta decorada con globos de colores y con un regalo en la mano. “Hola familia, ¿cómo les va? Traigo una muy buena noticia”, dice el hombre.
El falso cartero es, en realidad, el juez de Niñez de Huinca Renancó, Claudio Mazuqui. Y la "muy buena noticia" es la sentencia de adopción plena para la nena de 6 años.
Chaleco refractario, gorra y maletín, así se disfrazó Mazuqui para encarnar su nuevo rol de cartero. En la puerta lo esperan la niña identificada como D y toda su familia. La nena corre y abraza al juez que trae en sus manos un verdadero regalo de Navidad: a partir de ahora, podrá llevar en su documento de identidad el apellido de sus padres.
La esperada noticia llegó adentro de una caja que simulaba ser un regalo. Y lo era. La sentencia hizo conmover a los padres de la nena, que no pudieron contener las lágrimas, pero también a los empleados del juzgado que salieron hasta la puerta.