Luego de 18 meses de permanecer como prófugo de la Justicia, atraparon ayer a un escurridizo individuo que era buscado desde el 6 de febrero del 2022, por el crimen de Juan Aquiles Vischi (29) ocurrido en el barrio Anahí.
Se trata de Alejandro Daniel Romero, quien en varias ocasiones logró burlar los cercos policiales, pero en esta ocasión terminó tras las rejas, a pesar de meterse en un ropero de su casa por calle Pasaje Garpucho y J. M. Rolón cerca de la costa del río Paraná en el barrio Seminario.
Con una orden de la jueza de Garantías, Josefina González Cabañas, la policía fue tras sus pasos y finalmente lo apresó.
Cabe señalar que por el mismo hecho, fue detenido en febrero último su hermano, Daniel Romero, también en un allanamiento, que se llevó a cabo en una casa del barrio Itatí.
La captura del último prófugo se concretó en los primeros rayos del sol de la jornada de ayer, y fue consecuencia de un paciente trabajo de inteligencia montado por personal de la Comisaría Sexta Urbana, quienes tomaron intervención en colaboración con la Unidad Fiscal en turno.
También participaron del allanamiento la Division Policia Alto Riesgo (PAR) y la Division Antiarrebatos.
El crimen de Vischi ocurrió tras una discusión con los hermanos Romero, quienes llegaron en una moto hasta la intersección de las calles Esteban Bajac y Cristo Obrero, en el barrio Anahí, donde la víctima se hallaba con unos amigos tomando bebidas alcohólicas, según se informó en su momento.
Tras un intercambio de palabras lo hirieron con un arma blanca y escaparon.
Inmediatamente, Vischi fue trasladado al Hospital Llano, y luego se lo derivó al Hospital Escuela, donde permaneció internado en terapia intensiva durante 24 horas hasta que los médicos confirmaron su deceso.
En cuanto al móvil del crimen, la investigación policial reconstruyó que previamente el muchacho circulaba en una moto cuando tuvo un altercado callejero con Alejandro Daniel y Gustavo Romero, a quienes casi habría colisionado sobre la avenida Armenia.
De acuerdo con los relatos recogidos producto de ese episodio, los hermanos fueron a buscarlo y lo apuñalaron.
Desde el crimen debió pasar un año, hasta que localizaron y detuvieron al primero de los hermanos Romero, mientras que el segundo permanecía como prófugo ocultándose de la policía que en otras ocasiones fue tras sus pasos, pero no había logrado su captura.
Ahora, ambos ya están a disposición de la Justicia, que deberá resolver las cuestiones legales a fin de elevar a juicio un crimen que en su momento causó verdadera conmoción a la comunidad.
(WA)