VERÓNICA ECHEZARRAGA
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“El artista se nutre de la desdicha porque sabe transformar el dolor en algo bello”. La frase pertenece a Antonio Tarragó Ros, uno de los elegidos para la velada inaugural de la 35.ª Fiesta Nacional del Chamamé que tendrá lugar este viernes por la noche en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola.
Además de ser talentoso, Antonio es visceral, comprometido y es de esos que disfrutan y hacen disfrutar desde el escenario. “En mis espectáculos no busco que la gente salte, se revuelque o grite, lo que yo quiero es que sientan el chamamé, esa música y esas letras que salen del corazón, no de la cabeza”, dijo durante una charla telefónica en la que reconoció que este año también tiene muchas ganas de cantar en el festival de Mburucuyá.
María Va, es uno de sus temas favoritos y según pudo saberse, esta noche la cantaría con Gicela Méndez Ribeiro, una de las artistas de renombre excluidas de la grilla 2026 y quien solamente se subirá al escenario en carácter de invitada. Hoy también estarán Los Nocheros, Blas Martínez Riera Grupo, Richard Scófano y Pedro Ríos entre otros.
A lo largo de su historia, Antonio Tarragó Ros brindó momentos musicales memorables. Abordar su obra sería una tarea titánica, pero lo que sí se puede hacer es resaltar el hecho de que ese recorrido lo convirtió en el hombre que es hoy, y en el artista que marcó un rumbo. Su padre, el rey del chamamé, fue quizás quien imprimió en el alma de Antonio los valores y la sabiduría de un género que representa el amor, la sencillez y la resiliencia de los saben alquimizar sus vivencias y sacar belleza hasta de las situaciones más dolorosas.
“El chamamé es el cielo en el corazón, es buscar a Dios con el canto y la danza”, dijo y remarcó: “El chamamé tiene que ser fácil de bailar. No sé quién inventó esos ballets donde los bailarines se retuercen todo. Una persona adulta no puede bailar todo doblado, imagínate como le quedan los meniscos” y agregó en tono jocoso “lo convirtieron en un baile antimeniscal”.
Antonio Tarragó Ros se define como “extraordinario” y no solo por ser un artista multifacético (es autor, libretista, letrista, arreglador, acordeonista, cantante y orador entre otras cosas), sino por ser un hijo dedicado a su padre y también un compañero que quiere y cuida a las personas que tiene cerca.
“Tengo dos temas favoritos, uno es María Va, canción que muchas veces es usada como un rezo en la tumba de las madres, y la otra es Carito, que hice con mi gran amigo León Gieco”, contó y en este sentido deslizó que durante el show de esta noche tendrá una invitada para cantar María Va. Esa invitada sería Gicela Méndez Ribeiro, una de las máximas referentes del chamamé de frontera que este año, por razones que se desconocen, no tendrá show propio sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero.
Con respecto a su obra, el curuzucuateño dijo “mi obra es tan basta que me cuesta muchísimo preparar el repertorio del festival, porque por un lado quiero tocar temas que no son tan conocidos porque muchas veces lo piden, pero al mismo tiempo quiero tocar los clásicos, porque hay que reconocer que los temas más conocidos siempre son los mejores y por eso justamente son los más conocidos”. En este sentido, vale señalar que uno de los momentos más importantes del show de Antonio esta noche, tendrá que ver con la donación de su obra cultural completa al Gobierno Provincial ya que el artista tiene intenciones de que la misma esté al alcance de los estudiantes de todos los niveles del sistema educativo.