En la primera licitación de deuda del año, el Gobierno enfrenta este miércoles vencimientos por más de $9 billones y buscará renovar la mayor parte de ese compromiso mediante un amplio menú de bonos en pesos.
Según estimaciones de la consultora PPI, los vencimientos totales alcanzan los $9,59 billones, de los cuales unos $8,8 billones, equivalentes al 92%, están en manos del sector privado. El objetivo oficial no solo es lograr el rollover de la deuda que vence, sino también aliviar las obligaciones previstas para los próximos meses.
Para ese fin, el Tesoro ofrece instrumentos con distintos mecanismos de ajuste —tasa fija, variable, por inflación y atados al tipo de cambio— y plazos de vencimiento a mediano plazo. La estrategia apunta a captar el interés de los inversores en un contexto financiero ajustado.
Desde PPI señalaron que, tomando como referencia la curva dólar linked, las nuevas LELINKs podrían operar con rendimientos de entre 4% y 4,5%. En cuanto al nuevo Boncap, estimaron que podría colocarse con una tasa mensual cercana al 2,55%, levemente superior a la de títulos comparables con vencimiento en 2027.
Sobre los bonos a tasa fija, la consultora advirtió que la incorporación de una nueva emisión de mayor plazo implicará ofrecer un premio adicional para atraer demanda. “Esto ocurre en un contexto de debilidad de las curvas en pesos, bajo tensión por la escasez de liquidez del sistema”, indicaron.
El escenario se presenta desafiante para alcanzar un nivel elevado de renovación, ya que el Tesoro cuenta con apenas $3,14 billones depositados en su cuenta del Banco Central al 8 de enero. A esto se suma que, según la consultora Outlier, el Ministerio de Economía busca asegurar el rollover necesario luego de haber tenido que reforzar la semana pasada los depósitos en el Bcra.
Con información de TN.