En el marco de una investigación judicial por presuntas irregularidades en el manejo de subproductos de origen animal, efectivos de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica (Priar) de la ciudad correntina de Mercedes desarticularon una curtiembre ilegal que funcionaba de forma oculta.
El operativo, que contó con el apoyo de la Comisaría Primera y un médico veterinario policial, permitió el hallazgo de un importante stock de pieles en diversas etapas de procesamiento.
El allanamiento se ejecutó en un galpón situado a la vera de la Ruta nacional 119. Al ingresar al predio, propiedad de un hombre mayor de edad cuya situación procesal quedó bajo análisis, los uniformados constataron la falta de toda documentación y habilitación sanitaria para llevar adelante la actividad de curtido, lo que representa una infracción grave a las normativas vigentes.
Cueros de fauna protegida y especies ganaderas
El inventario de lo incautado sorprendió a las autoridades por su volumen y variedad. Se procedió al secuestro de más de 600 cueros, entre los que se identificaron pieles de ovinos, caprinos y búfalos. Sin embargo, el dato que agravó la situación del propietario fue el hallazgo de cueros de especies autóctonas como carpincho y yacaré.
Según detallaron fuentes policiales, varias de las piezas de yacaré carecían de la caravana identificatoria, elemento indispensable para acreditar la procedencia legal bajo programas de manejo sustentable. Los cueros se encontraban tanto en proceso de curtido químico como en etapas de secado natural, listos para ser introducidos en el mercado negro de marroquinería.
Desnaturalización e incineración
Ante la peligrosidad sanitaria que representa el manejo clandestino de estos materiales y la falta de trazabilidad, el Fiscal Rural interviniente dispuso una medida drástica. La totalidad de los 600 cueros será sometida a un proceso de desnaturalización mediante incineración, a fin de evitar cualquier tipo de comercialización o riesgo biológico.
Mientras se coordinan las tareas de quema de los materiales, la policía prosigue con las actuaciones legales para determinar si el establecimiento guardaba relación con redes de abigeato o caza furtiva en el centro de la provincia. Por el momento, la causa permanece bajo la carátula de infracción a las leyes de policía sanitaria y fauna.