El conflicto por la crisis de la empresa Tapebicuá suma un nuevo capítulo en Gobernador Virasoro. El Concejo Deliberante volvió a aprobar un proyecto que busca asistir a los trabajadores despedidos, pese al veto del intendente Guillermo de la Cruz.
La iniciativa, impulsada por el concejal Lucas Ferreira junto al bloque del Frente Renovador, propone la creación de un fondo solidario destinado a cubrir gastos básicos de las familias afectadas. Según explicó el edil, el proyecto fue aprobado en dos oportunidades por mayoría, lo que obliga ahora al Ejecutivo municipal a avanzar en su implementación.
“El proyecto no habla de subsidios, sino de un fondo solidario. No implica sacar dinero de impuestos ni aumentar tasas, sino gestionar recursos existentes a través del diálogo”, sostuvo Ferreira en Hoja de Ruta.
El eje de la propuesta está en un mecanismo de compensación entre el municipio, la cooperativa local y la Dirección Provincial de Energía (DPEC), a partir de un canon vigente. Según detalló el concejal, esos acuerdos permitirían generar recursos sin afectar servicios esenciales como alumbrado o cloacas, uno de los principales argumentos del intendente para rechazar la iniciativa.
Desde el Ejecutivo, en tanto, se cuestionó la viabilidad del proyecto al considerar que no hay fondos disponibles y que priorizar ese esquema implicaría desatender servicios básicos de toda la comunidad.
Sin embargo, desde el Concejo sostienen que el planteo es “viable” y que solo requiere voluntad política para avanzar en acuerdos entre las partes. “No se busca una foto, sino una solución concreta para más de 400 familias afectadas”, remarcó Ferreira.
El trasfondo del conflicto excede lo económico. La crisis de la firma forestal impacta de lleno en una de las localidades productivas más importantes de la provincia, generando tensión social y política en la región.
Ahora, con la insistencia aprobada, el escenario queda abierto: el Ejecutivo deberá definir cómo responde ante una ordenanza que ya no puede volver a vetar.