En un acto que marca un precedente institucional en la provincia, la Municipalidad de Curuzú Cuatiá tomó posesión definitiva de un millonario patrimonio recuperado de la corrupción. La intendenta Verónica Espíndola recibió de manos del Juez de Garantías, Martín Vega, y del Fiscal, Oscar Cañete, las llaves de un complejo habitacional decomisado al ex secretario de Obras Públicas, Ramón Eduardo Ocampo.
La entrega de los bienes es el resultado directo de una sentencia dictada en noviembre pasado, en la que se probó que el ex funcionario utilizó testaferros para adquirir propiedades y vehículos que no podía justificar con sus ingresos lícitos.
El proceso judicial culminó con la condena por enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles con la función pública.
Un patrimonio de 400 mil dólares
El lote de bienes restituido al dominio municipal tiene un valor de mercado que supera los 400.000 dólares. El complejo, ubicado en la zona céntrica de la ciudad, consta de:
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15 departamentos de vivienda.
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2 locales comerciales en planta baja.
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1 vehículo automotor.
Además de los inmuebles y el rodado, el fallo judicial contempla el decomiso de los fondos acumulados por los alquileres percibidos durante el tiempo que duró el proceso judicial.
Nuevas políticas públicas
La intendenta Espíndola destacó la importancia de la celeridad judicial para que estos recursos regresen a la comunidad. Según indicaron desde el Ejecutivo municipal, la incorporación de este capital permitirá financiar nuevos proyectos de infraestructura y políticas públicas, transformando el dinero proveniente de un delito en beneficios para los ciudadanos.
La diligencia se realizó en el mismo complejo recuperado, simbolizando el cierre de una investigación que hoy se posiciona como un "punto de inflexión" en la transparencia administrativa de la localidad.