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La bandera de Caá Guasú debe volver a la provincia de Corrientes

Por El Litoral

Viernes, 05 de enero de 2007 a las 21:00
Por el doctor Carlos María Vargas Gómez *
Ahora que la Provincia de Mendoza, ha recuperado dos banderas españolas capturadas durante las luchas emancipadoras, que se hallaban en custodia del Museo Histórico Nacional, ya es tiempo de hacer saber a los correntinos que, desde hace algún tiempo, una Comisión especial de la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes, encabezada por el Doctor Diego Mantilla, viene, calladamente, adelantando pasos para lograr que la histórica Bandera enarbolada por el General José María Paz en el legendario triunfo de Caá Guasú (1), retorne a la Provincia de Corrientes.
Actualmente, esa Bandera de guerra, se conserva en el Museo Histórico de Luján.
Estamos seguros de que Corrientes entera, acompañará a la Junta de Historia de la Provincia, en esta Cruzada para lograr que esa bandera retorne al suelo de donde nunca debió salir: a Corrientes.
En ésta y en próximas notas, brindaremos información sobre la historia de la batalla y de su bandera.
El largo camino hacia la gloriosa victoria de Caá Guasú. (2) En el marco de sus legendarias luchas contra Juan Manuel de Rosas, la Provincia de Corrientes organiza y lanza a la batalla varios ejércitos. En el año 1840, el llamado Ejercito Libertador", está bajo el mando del General Juan Lavalle, que se lo lleva fuera de Corrientes para seguir la guerra en otros puntos del país. La provincia queda prácticamente indefensa frente al vecino ejército entrerriano de Pascual Echagüe, aliado de Rosas y reciente vencedor de Lavalle en la batalla de Sauce Grande. A partir de ese momento, mientras Lavalle y su ejército son derrotados una y otra vez, Pedro Ferré, que desempeña su quinto y último mandato como gobernador, pone todo su empeño en organizar la defensa de la Provincia.
El 10 de agosto de 1840, Pedro Ferré se entrevista en el campamento de Laguna Ábalos (San Roque), con el general José María Paz, que ya está en Corrientes, y lo nombra jefe interino de una nueva fuerza que recibe el nombre de "Ejército de Reserva". Paz organiza una maestranza con talleres de vestuario, artillería y armamentos, instruye a los oficiales, infantes, artilleros y escuadrones de caballería. Incluso escribe un texto para las maniobras de la caballería.
No obstante, son muy pocos sus hombres. Según los partes de esa época, poco más de 200. Paz y Ferré, resuelven defender sólo la capital y la ciudad de Goya apoyados sobre San Roque. No obstante, a fines de ese mes cuenta ya con unos 800 hombres, y se traslada a la ribera del arroyo Villanueva, al sur del río Corriente. Se ve obligado a licenciar parte de sus tropas, por falta de dinero.
También por esa época, Ferré firma una nueva alianza con el uruguayo Fructuoso Rivera para luchar contra Rosas. Rivera es nombrado Director de la Guerra y asegura que pasará el río hacia febrero de 1841. No cumple, y por el contrario, intriga contra Paz ante los enviados de Ferré, Valdez y Amado Goujeaud (Bonpland). Este último, un famoso naturalista francés que se ha hecho íntimo amigo suyo.
El 23 de octubre de 1840, una noticia sacude a los enemigos de Rosas: éste ha logrado llegar a un acuerdo con los franceses, que levantan el bloqueo, Ferré da una dura proclama en su contra.
En los primeros meses del año 1841, necesitando dinero para pagar la guerra, Ferré vende las tierras de propiedad pública, el Nacional Correntino, periódico que sale todos los domingos desde mediados de abril, publica las listas de donaciones para el ejército. En algunos casos, la insignificancia de las cifras pone en evidencia la pobreza general. Sobre un padrón de 40 donantes del Departamento San Luis del Palmar, por ejemplo, entre todos ellos apenas reúnen unas monedas (reales) en dinero, 20 vacunos, 55 caballares (las yeguas también eran para consumirlas como carne), 22 ovejas, 2 mazos de tabaco para los cigarros de los soldados, y nada de algodón, que se pide para hacer las telas de lienzo.
Los comerciantes aportan el dinero, las telas, el tabaco, la yerba, el aguardiente, plomo, pólvora y papel, también a partir de donaciones.
Cuando llega el invierno, se pide a todas las amas de casa que tejan ponchos y ropas de abrigo, porque los soldados pasan mucho frío.
A mediados de julio de 1841, Fructuoso Rivera envía armamento desde la Banda Oriental (para la época es mucho: 400 fusiles con bayonetas, 300 tercerolas, 300 sables, 6 clarines, 3000 piedras de chispa, 10 quintales de pólvora y 10 de plomo). También autoriza el viaje de un contingente de oficiales al mando del Coronel Faustino Velazco, un boliviano. Incluso les da armamento, uniformes, y les paga un mes adelantado de sueldo y los viáticos para el viaje.
En esa misma época, todos los ricos y las familias con dinero de la capital, comprometen sus fortunas hipotecando sus bienes particulares como garantía, para juntar 100.000 pesos con destino al ejército. En total suman 43 aportantes, y 4 de ellos son mujeres. Los tres que más dinero entregan son el propio Ferré (8.000$), Juan Baltazar Acosta (10.000$) y Ángel M. Vedoya (12.000$). El resto los sigue a partir de 4.000$ abajo.
En el mes de septiembre, el Ejército Libertador de Lavalle experimenta una derrota definitiva en la batalla de Famaillá, Tucumán. Los correntinos que combaten junto a él, lo abandonan e inician el retorno a la provincia por el Chaco, en una peligrosa travesía que se ha hecho justamente célebre. Por las mismas fechas, Echagüe inicia desde Villaguay la invasión a la provincia de Corrientes. A finales del mes, Paz traslada su Cuartel General desde Villanueva a las proximidades del paso Caá Guasú.
A comienzos de noviembre, los restos del Ejército Libertador llegan a Corrientes. La población los recibe jubilosa. Ferré les paga 2 meses de sueldo, les entrega armamento y uniformes, y marchan a unirse al Ejército de Reserva. Un ejército donde se presentan listos para pelear, varones de todas las edades. Algunos tan jóvenes, que los entrerrianos los llaman con desprecio "los escueleros de Paz"
Finalmente, el día 28 de noviembre de 1841, se libra la batalla de Caá Guasú, que constituye el más importante triunfo militar alcanzado por los ejércitos de Corrientes.

(1) Seguimos a Manuel Florencio Mantilla y Wenceslao Néstor Domínguez, que escriben "Caá Guasú" por carecer de zeta el guaraní.
(2) Tomado de Jorge Enrique Deniri, La época de Pedro Ferré. 1824 - 1842, Corrientes, 2005, inédito.


* El autor es Presidente de la Junta de Historia de la Provincia de Corrientes. Abogado. Catedrático de la Unne.

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