El 2 de agosto de 1869 comenzó sus actividades el “Colegio Nacional de Corrientes” durante la gobernación de José Miguel Guastavino en la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento. Su primer rector fue el irlandés Fitz Simon, indica una breve reseña histórica de la institución hecha por el profesor Miguel Angel Machuca Tomsich.
Desde 1866 figuraba en el Presupuesto de la Nación una partida para instalar el Colegio Nacional pero, por diferentes razones, su realización se postergó. En 1868 el por entonces gobernador, José Miguel Guastavino, buscó el apoyo público para su construcción.
Así el 19 de noviembre de ese año se nombró una comisión popular para solicitar la cooperación financiera de los correntinos y ofrecer al Gobierno Nacional el local que se necesitaba. Se respondió al llamado y, apoyada la causa por la prensa, se logró el establecimiento del Colegio Nacional.
El Colegio fue inaugurado en el primitivo edificio de dos siglos de los jesuitas, construido en barro pisado y de adobe, con techo de azotea, asentado sobre una enorme tirantería de kurupa’y, urunda’y y lapacho, procedentes la mayor parte de los bosques del Paraguay, y cuyo caserón, con exclusión de la parte de la calle, estaba rodeado de vastos corredores, para sombra y abrigo contra el sol y la lluvia.
En la parte que ocupaba la denominada “Mayoría de la Plaza” y abarcaba media manzana comprendida por las calles Libertad (Quintana), San Luis y Tucumán. Posteriormente ocupará el cuarto de manzana que daba al río y se construirá una fachada de mampostería.
La institución que hasta 1888 compartirá el edificio con la casa de gobierno, será objeto de varias ampliaciones y refacciones en 1876 y 1883. Hacia 1920 estaba todo preparado para levantarse el nuevo edificio, pues se colocó la piedra fundamental durante el rectorado del Félix María Gómez, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen.
Seis años después, se inauguró el actual edificio en el rectorado de Carlos Benítez, época en que era presidente Marcelo T. de Alvear. Su construcción fue realizada por la Dirección General de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, en base al proyecto del arquitecto Gabriel Dulín y la edificación a cargo de Italo Tomei.