Los legisladores británicos dieron el viernes la aprobación inicial a un proyecto de ley para permitir la eutanasia (muerte asistida) para enfermos terminales en Inglaterra y Gales bajo estrictas condiciones, lo que abrió el camino a uno de los cambios más significativos en el país en décadas.
Tras un acalorado debate que duró cinco horas en la Cámara de los Comunes, 330 legisladores votaron a favor del proyecto de ley “Adultos con enfermedades terminales (final de la vida)”, y 275, en contra.
La votación indica la aprobación en general de los legisladores para el proyecto de ley y lo envía a un mayor escrutinio en el Parlamento. Una legislación similar no pasó esta importante primera prueba en 2015.
El proyecto propone que adultos mentalmente competentes y con enfermedades terminales en Inglaterra y Gales, diagnosticados por médicos con una expectativa de vida de seis meses o menos, puedan optar por terminar sus vidas con ayuda médica.
La votación se produjo después de horas de debate, emotivo por momentos, que abordó cuestiones de ética, duelo, la ley y la fe.