La Universidad Nacional del Nordeste (Unne) avanza en una de sus obras más ambiciosas vinculadas al desarrollo turístico y educativo de Corrientes: el hotel escuela de turismo y gastronomía del Iberá. Según confirmó el rector Omar Larroza, la construcción podría estar finalizada durante el primer trimestre de 2027.
El proyecto forma parte del trabajo conjunto entre la Unne, el Gobierno provincial y municipios de la región Iberá, con el objetivo de consolidar un modelo de turismo sustentable, formación profesional y arraigo local.
“Ya vamos por la cuarta fase de la obra. Las primeras etapas, que incluyeron las fundaciones y los dormís para estudiantes, ya están concluidas”, explicó Larroza en Hoja de Ruta.
Según indicó, las obras podrían estar concluidas en 2027 y después tendría que definirse la parte más operativa en relación al funcionamiento y puesta en marcha del espacio.
El hotel escuela estará orientado a la formación en hotelería, gastronomía, turismo y servicios vinculados al ecoturismo. La idea es que funcione como un espacio de aprendizaje práctico para estudiantes, pero también como un centro de experiencias turísticas ligado a las buenas prácticas ambientales y culturales de la región.
“Van a poder vivir la experiencia del hotel escuela, aprender y trabajar sobre las buenas prácticas de hotelería y gastronomía”, sostuvo el rector.
Además del edificio, el proyecto contempla la creación de nuevas tecnicaturas y carreras cortas relacionadas con gastronomía, servicios hoteleros, guiado turístico y oficios vinculados al desarrollo regional.
La iniciativa forma parte del llamado “Plan Iberá”, que busca fortalecer el ecoturismo en Corrientes a partir de una articulación entre conocimiento académico, conservación ambiental y desarrollo económico local.
Durante el fin de semana, Larroza acompañó una recorrida junto al gobernador Juan Pablo Valdés y legisladores nacionales por distintos puntos del Iberá, donde también se firmaron nuevos acuerdos de cooperación vinculados al turismo inteligente, planificación urbana y preservación patrimonial.
Uno de los ejes centrales del proyecto es evitar que las comunidades locales pierdan identidad frente al crecimiento turístico.
“Lo que queremos es revalorizar el patrimonio histórico, la lengua, las costumbres y los saberes ancestrales”, señaló el rector.
En ese marco, la universidad también trabaja en observatorios de políticas públicas y programas de planificación urbana para municipios turísticos, buscando equilibrar crecimiento económico, preservación ambiental y desarrollo comunitario. “La idea es que los jóvenes encuentren oportunidades en sus propios lugares y no tengan que irse”, concluyó Larroza.