El pronóstico climático para los próximos tres meses en Corrientes anticipa un escenario marcado por temperaturas superiores a lo normal para la época y un comportamiento desigual de las lluvias. Según el informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), mientras gran parte del territorio podría registrar precipitaciones dentro de los valores normales o incluso por encima, el noreste correntino presenta mayores probabilidades de atravesar un período más seco de lo habitual.
De acuerdo a las proyecciones, las precipitaciones acumuladas del trimestre tenderían a ubicarse en rangos medios a superiores a lo normal en buena parte del país, representado en el mapa por el color verde. Sin embargo, en el caso puntual del noreste —donde se incluye Corrientes— el panorama cambia, allí predomina la probabilidad de lluvias por debajo del promedio, lo que podría impactar en actividades productivas y en la disponibilidad de agua.
En cuanto a las temperaturas, el informe señala que se espera que los valores medios trimestrales se ubiquen entre normales y superiores a lo normal en todo el territorio nacional. Esta tendencia, señalada en color rojo en los mapas climáticos, refuerza la perspectiva de un período con calor persistente y episodios de altas temperaturas.
Alerta amarilla por calor
En ese contexto, el ente nacional emitió para este domingo una alerta amarilla por calor extremo para distintas zonas de Corrientes. El aviso alcanza a localidades como Berón de Astrada, Empedrado, General Paz, Itatí y la capital provincial, entre otras, donde se prevén condiciones que pueden afectar especialmente a grupos de riesgo.
Con sensaciones térmicas que ya rozan los 40°C en algunas localidades, el organismo explicó que la combinación de alta radiación solar y elevados niveles de humedad es uno de los factores clave detrás del aumento de las temperaturas.
Ante este panorama, se recomienda a la población extremar cuidados, mantenerse hidratada y evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor intensidad. El desarrollo del trimestre será clave para evaluar el impacto de estas condiciones en la vida cotidiana y en sectores sensibles como la producción agropecuaria.