La visión negativa en torno al jugo de naranja se profundizó en los últimos años, debido a la idea extendida de que solo es agua con azúcar. Los mensajes sobre picos de glucosa e índice glucémico llevaron a numerosos consumidores a asociar el jugo de naranja con efectos negativos en el control metabólico y el aumento de peso.
Según el portal especializado en salud Cuidate Plus, el nutricionista español Ismael Galancho, conocido por asesorar a deportistas de élite como Lionel Messi, explicó que “el jugo de naranja es una excelente fuente de vitaminas, minerales, polifenoles y antioxidantes”. Sostuvo que la crítica a esta bebida surge de una tendencia reciente que pone el foco únicamente en la glucosa y no en el alimento completo. Estudios recientes confirman que el consumo moderado de jugo natural no implica los riesgos asociados a las versiones comerciales azucaradas.
En este marco, varios ensayos en humanos demostraron que el jugo de naranja natural contribuye a reducir la inflamación. Mejora la función endotelial y disminuye la resistencia a la insulina. Estos beneficios se logran ingiriendo uno o dos vasos diarios, sin vinculación con un mayor riesgo de sobrepeso, obesidad ni diabetes tipo 2. El impacto sobre el peso resulta bajo y no se asocia con desórdenes metabólicos cuando se integra en una dieta equilibrada.
El especialista insistió en la necesidad de distinguir entre jugos industriales y naturales. Los procesados presentan azúcares añadidos, conservantes y una menor concentración de nutrientes, afectando su perfil saludable. Por el contrario, los jugos preparados en casa con fruta fresca y sin aditivos mantienen las propiedades bioactivas de la fruta y aportan beneficios directos al organismo.
Galancho recomendó priorizar la fruta entera, ya que aporta mayor cantidad de fibra y nutrientes que se pierden parcialmente durante el exprimido. El consumo de fruta entera ayuda a controlar la respuesta glucémica y facilitar la saciedad, factores importantes en la prevención del sobrepeso y alteraciones metabólicas. No obstante, el especialista aclaró que el consumo ocasional de jugos 100% naturales puede formar parte de una alimentación equilibrada, siempre y cuando no se abuse de ellos.
De acuerdo con este medio de salud, los licuados se consideran una alternativa intermedia entre la fruta entera y el jugo. Al triturar la fruta completa, incluidos pulpa, semillas y parte de la piel, se conserva la fibra y puede obtenerse una respuesta glucémica incluso menor que la de la fruta sin procesar. Un estudio reciente mostró que el licuado puede provocar una subida de azúcar en sangre inferior a la que produce la fruta entera.
Fuente: INFOBAE SALUD